Mientras que el pueblo y los príncipes de Tzidkiahu querían matar a Irmiahu, el jefe de los verdugos babilonio permite a Irmiahu elegir la vida. ¿Por qué razón y para qué?
El capítulo 39 describe la terrible destrucción que cayó sobre Iehudá. La ciudad es conquistada "en el cuarto mes, el nueve del mes" (= 9 de Tamuz) y los babilonios comienzan a masacrar a los habitantes de la ciudad. Cuando Tzidkiahu ve esto, él y sus hombres de guerra deciden huir de noche de Ierushalaim, lo que da testimonio de la bajeza del liderazgo y del colapso total.
Irmiahu recibe un trato diferente al del resto de los habitantes de Ierushalaim: "Tómale, y mira por su seguridad, y no le hagas ningún daño" (capítulo 39, versículo 12). ¿Qué será del destino de Irmiahu? ¿Por qué "pon tus ojos sobre él"? ¿Será exiliado a Bavel, Babilonia? ¿O acaso los babilonios planean una muerte especial para Irmiahu?
La respuesta a esta incógnita se obtiene en el capítulo 40. Nevuzaradán ofrece a Irmiahu elegir la opción que prefiera: "Si te parece bien ir conmigo a Bavel, ven... mas si te parece mal ir conmigo... mira que toda la tierra está delante de ti" (capítulo 40, versículo 4). ¿Por qué Irmiahu recibe un trato diferente? ¿Por qué recibe Irmiahu la posibilidad de elegir?
La respuesta a esto podemos aprenderla de las palabras de Nevuzaradán: "El Señor, tu Dios, pronunció este mal contra este lugar; y el Señor lo ha traído y cumplido como lo había dicho” (capítulo 40, versículos 2-3). Los adoradores de ídolos no eran fanáticos respecto a sus ídolos. Es decir, dado que no creían en un solo Dios, no veían problema en creer en otros dioses.
Así parece que Nevuzaradán respeta a Irmiahu no solo porque profetizó sobre la venida de los babilonios. Es posible que Nevuzaradán vea en Irmiahu lo que toda persona debería ver en él: un profeta de Dios. El jefe de los verdugos babilonio respeta al profeta, porque es un hombre que representa a Dios, y por tanto no se debe hacer daño contra él.
Y todo esto lleva a una ironía que grita a través del texto: Mientras que el pueblo y los príncipes de Tzidkiahu querían matar a Irmiahu, el jefe de los verdugos babilonio permite a Irmiahu elegir la vida, de cualquier manera que desee.