Ierushalaim, una vasija de veneno

Ierushalaim, una vasija de veneno

"He aquí, Yo haré de Ierushalaim una vasija de veneno para todos los pueblos" (versículo 2) — ¿cuál es el significado de esta profecía y de la expresión singular que aparece en ella?

Para los pueblos que asciendan contra Ierushalaim y la sitien, Ierushalaim será una vasija de veneno. En la interpretación de la palabra saf (סַף) los comentaristas están divididos.

En la interpretación del versículo: "y lo mojarán en la sangre que está en el saf, en la vasija" (Shemot, capítulo 12, versículo 22), los Tanaim (Los Sabios de la Mishná) difieren en la Mejiltá de Rabí Ishmael, Parashá de Bo, Tratado de Pesaj:

"'que está en el saf' (Shemot, capítulo 12, versículo 22) — el texto nos enseña que se cavaba una cavidad junto al umbral y se degollaba dentro de ella. Y saf no es sino umbral, como se dice: ' ponienso su umbral junto a Mi umbral...' (Yejezkel, capítulo 43, versículo 8) y está escrito: 'y las jambas de los dinteles se estremecieron' (Yeshaiau, capítulo 6, versículo 4), palabras de Rabí Ishmael. Rabí Akiva dice: saf no es sino un recipiente, como se dice: 'los safot, Las copas, las despabiladeras, los tazones, las cucharas...' (Melajim I, capítulo 7, versículo 50)."

Según la interpretación de Rabí Akiva, Ierushalaim se convertirá en una copa de veneno para los pueblos que la sitien. Así lo interpretaron, por ejemplo, en el Yalkut Shimoni, parte II, símbolo 578:

"¿Qué es saf raal (vasija de veneno)? Que en el futuro dará de beber a los pueblos la copa de veneno de sangre, y saf raal no es sino sangre, como se dice: 'tomarán un manojo de hisopo y lo mojarán en la sangre que está en el saf'" (Shemot, capítulo 12, versículo 22).

Según la interpretación de Rabí Ishmael, se puede decir que Ierushalaim será como un umbral ungido con veneno, de modo que todo el que pase sobre él morirá. Así también lo tradujeron los Setenta y la Peshita (Versión cristiana de la Biblia en idioma siríaco, una variedad del arameo medio).

No solo sobre Ierushalaim sitiarán los pueblos, sino sobre todo Iehudá:

"y cuando haya asedio contra Ierushalaim, también lo hará Iehudá" (versículo 2).

No solo vasija de veneno será Ierushalaim para sus sitiadores, sino también una piedra pesada que hiere al que la carga:

"Y sucederá aquel día, que haré de Ierushalaim una piedra pesada para todos los pueblos; todos los que la levanten serán severamente desgarrados..." (versículo 3).

El ejército de los pueblos que sitia Iertushalaim será derrotado:

"En aquel día, declara el Señor, heriré a todo caballo con pánico, y a su jinete, de locura. Pero sobre la casa de Iehudá abriré Mis ojos, y heriré de ceguera a todo caballo de los pueblos" (versículo 4).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía sitio Daat.

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