La violencia ha crecido

La violencia ha crecido

 

Israel descendió tanto que según el Midrash, incluso su propia maldad no quiere ser parte de ellos y desea separarse de ellos.

Yejzekel reprende al pueblo por sus malas acciones y las describe de diversas maneras. Y así dice en nuestro capítulo: "la violencia ha crecido hasta ser vara de maldad. Nada (quedará) de ellos, ni de su multitud, ni de su ruido; no habrá quien se lamente de ellos" (versículo 11). Lo que distingue a este versículo es la acción asociada con el acto malo: "La violencia ha crecido". Y esto es lo que identifica el Midrash:

"Dijo Rabí Iojanán: Ven y ve cuán grande es el poder de la violencia (“jamás”, en hebreo), pues la generación del diluvio transgredió todo y no se selló sobre ellos el decreto hasta que extendieron sus manos al robo, como está dicho 'porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos, y he aquí que yo los destruiré con la tierra' (Bereshit, capítulo 6, versículo 13). Y está escrito “la violencia ha crecido hasta ser vara de maldad. Nada (quedará) de ellos, ni de su multitud, ni de su ruido; no habrá quien se lamente de ellos” (Yejzekel, capítulo 7, versículo 11). Dijo Rabí Elazar: Esto enseña que se irguió como un bastón y se paró ante el Santo, bendito sea, y le dijo: 'Señor del universo, no soy de ellos, ni de su multitud, ni de su riqueza, ni hay lamento en ellos'" (Talmud Bavlí, Sanhedrín 108a).

El comienzo del Midrash está en las palabras de Rabí Iojanán que trata sobre la época de Noaj y el diluvio, y explica que a pesar de todos los pecados de los malvados en aquella época, solo el “jamás” (=el robo/violencia) fue lo que trajo el decreto severo: el diluvio.

El exégeta cita el versículo en el libro de Bereshit donde Dios anuncia que debido a la violencia que llena la tierra, "he aquí que los destruiré con la tierra". El comentarista no se conforma con este versículo y añade el versículo de nuestro capítulo: "La violencia ha crecido hasta ser vara de maldad" - de todos los pecados, el “jamás” es el pecado más destacado, es el pecado que se enfrenta al malvado.

La continuación del Midrash agudiza la idea. Rabí Eliezer, discípulo de Rabí Iojanán, presta atención a la expresión "la violencia ha crecido". La violencia (o quizás el dinero que viene como resultado de la violencia), dice Rabí Eliezer, literalmente se levanta, se para ante Dios y proclama: no quiero ser parte de ellos, parte de la comunidad de los violentos.

La transformación del acto negativo en un hablante testifica cuánto descendió Israel, y que incluso su propia maldad no quiere ser parte de ellos y desea separarse de ellos.


Gentileza sitio 929.

 

Volver al capítulo
x