Una parábola tan visual, completa, detallada y asombrosa contra un liderazgo corrupto, que no tiene igual en todo el texto bíblico, es característica precisamente de Yejezkel.
Desde el momento en que Dios quitó de la boca de Yejezkel el Shofar de advertencia (porque ya no había necesidad de él), emergió y se elevó el pueblo sufriente, necesitado de salvación. 'El rebaño' ("mis ovejas"; capítulo 34, versículos 6-12), que 'los pastores' (=los líderes) maltrataron desde arriba, y 'los gordos-fuertes' maltrataron desde dentro.
La descripción de la vida de un rebaño de ovejas se ajusta más a Irmiahu, el profeta-pastor, pero una parábola tan visual, completa, detallada y asombrosa contra un liderazgo corrupto, que no tiene igual en todo el texto bíblico, es característica precisamente de Yejezkel (capítulo 34, versículos 3-4): "Comen lo mejor (del ganado), y se visten de la lana; degollan los cebados(=sacrifican para vuestro consumo)" - impuestos pesados cobraron para vosotros de la abundancia del producto; "mas no apacientan al rebaño. A las débiles no han corroborado, y a la enferma no han curado- presupuestos para los débiles y enfermos no dieron; "y a la perniquebrada no han vendado, y a la descarriada no han hecho tornar". No hay dinero para la rehabilitación de heridos ni para buscar perdidos y secuestrados; "sino que con fuerza las han regido y con rigor- un gobierno tiránico y abusivo.
Y dentro del rebaño (capítulo 34, versículos 17-21): "...He aquí que Yo juzgaré entre oveja y oveja... ¿Es por ventura cosa insuficiente para vosotras el que coman los pastos buenos, sino que a lo que sobra de vuestro pasto lo han de hollar con vuestros pies, no les basta que beban las aguas claras, sino que a las sobrantes las han de enturbiar con vuestros pies? Y en cuanto a Mis ovejas, ellas comen lo que han hollado con vuestros pies, y beben lo que con vuestros pies han enturbiado”.
"...Por cuanto empujaron con el costado y con el hombro, y con vuestras astas acornearon a todas las débiles, hasta que las han dispersado (y echado) fuera".
Y finalmente también la profecía de salvación "como la inspección del pastor de su rebaño" (capítulo 34, versículos 12; 22-31):
"Y salvaré a mis ovejas, y no serán más una presa...
Y suscitaré (levantaré) sobre ellas un solo pastor... Mi siervo David...
y yo el Señor seré el Dios de ellas,
y Mi siervo David será el príncipe en medio de ellas...
Y celebraré con ellas pacto de paz –
y exterminaré de la tierra las bestias feroces (=el enemigo),
y habitarán en el desierto (=las extensiones del pastizal) con seguridad,
y dormirán (tranquilos) en los bosques;
y haré caer la lluvia a su tiempo, habrá lluvias de bendición...;
entonces el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su producto...
Y conocerán que yo el Señor su Dios estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo ...
y vosotras, ovejas mías, las ovejas de mi dehesa (prado), hombres son – y yo soy vuestro Dios".
Gentileza sitio 929.