Los pecados se transforman en méritos

Los pecados se transforman en méritos

“Por lo mismo que considera y se vuelve de todas sus transgresiones que ha cometido, ciertamente vivirá, no morirá” (Capítulo 18, vrsículo 28)ִ

Comentario del Malbim (acrónimo de Meir Leibush ben Iejiel Michel Wisser, un Rabino comentarista del Tananj, 1809-1879): Pero si mira con el ojo de su intelecto, y regresa de todas sus transgresiones que cometió y hace Teshuvá (arrepentimiento y retorno) por lo hecho en el pasado, entonces de todas sus transgresiones que cometió vivirá, pues entonces las iniquidades se transformarán en méritos. Y esto también es debido a que contempla el valor integral, ya que cuanto más pecó anteriormente, mayores serán sus méritos después.

En espíritu similar dice el Rav Kuk en su libro 'Orot HaTeshuvá' (Luces de la Teshuvá): La existencia, el acto de libre albedrío del ser humano y su voluntad establecida, son una gran cadena que nunca se desconecta una de la otra. El deseo del ser humano está ligado a sus actos. También los actos del pasado no se desconectan de la esencia de la vida y del deseo en su origen. Dado que nada se desconecta completamente, el deseo tiene el poder de imprimir un carácter especial también sobre los actos que pasaron. Y este es el secreto de la Teshuvá, que Dios creó antes de crear el mundo. Es decir: expandió el poder de la creación anímica-espiritual en su relación con los actos y la existencia, hasta que tomara en su dominio también el pasado. La acción mala se va desarrollando, causando ceguera y mal, pérdida y destrucción, todo el tiempo que la voluntad no imprimió en ella un carácter nuevo. Si la voluntad imprimió en ella un carácter de bien, ella misma genera bien y placer, deleite de Dios y Su luz.

El Rabino Abraham Itzjak HaCohen Kuk - nació en Griva, Letonia, en el año hebreo 5625 (1865) y falleció en Ierushalaim en el año hebreo 5695 (1935). Como primer Gran Rabino Ashkenazi de la Tierra de Israel, el Rav Kuk fue una figura de influencia central en la historia del nuevo asentamiento en la Tierra de Israel. Su amor por los pioneros, incluso por los incrédulos entre ellos, es conocido y famoso. Su legado literario y de enseñanza es muy extenso: Cabalá, filosofía, Halajá, comentarios al Talmud, responsa y poemas litúrgicos, tanto manuscritos como impresos.

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