La profecía describe la caída de Ashur, Asiria, y aclara que el destino de Egipto será como el destino de Ashur, y caerá en manos de Bavel, Babilonia. El momento de la profecía es dos meses antes de la destrucción.
El cedro (Versículos 1-9)
En la apertura de la profecía, el profeta aclara a quién está dirigida: "Hijo del hombre, di a Paró, rey de Egipto, y a su multitud: ¿A quién eres semejante en tu grandeza?” (versículo 2), y desde aquí el profeta describe el cedro del Líbano, Ashur: "He aquí que Ashur era como un cedro en el Levanón, de ramas hermosas, y como un umbroso bosque, y de grande altura, y su cima estaba entre densas ramas...Lo hice hermoso en la muchedumbre de sus ramas, de modo que le tenían envidia todos los árboles del Eden, que estaban en el jardín de Dios" (versículos 3-9).
La caída del cedro (Versículos 10-14)
Debido al orgullo del cedro, Dios le pagó conforme a su merecido: "Y le cortarán extraños, las más terribles de las naciones, y lo derribarán; sobre las montañas y en todos los valles caerán sus ramas, y sus ramos quedarán rotos, junto a todos los arroyos de la tierra; también todos los pueblos de la tierra se retirarán de su sombra, y lo abandonarán" (versículo 12). Así Dios dejó claro no solo al cedro, sino a todos los árboles del bosque su poder y el papel de los árboles: "a fin de que ninguno de los árboles plantados junto a las aguas... todos bellos están entregados a la muerte, a la tierra de abajo, en medio de los hijos de los hombres, juntamente con los que bajan al hoyo" (versículo 14).
El descenso del cedro al Sheol (Versículos 15-18)
Después del golpe al cedro, también desciende al Sheol: "En el día que descendió al Sheol, sepulcro, Yo hice hacer duelo; cubrí por él el abismo, y detuve sus ríos; y fueron detenidas las grandes aguas; por él vestí de luto al Levanón; y todos los árboles del campo por él se desmayaron" (versículo 15). Después de la larga parábola, el profeta vuelve y se dirige nuevamente al rey de Egipto: " ¿A quién, pues, eres así semejante en gloria y grandeza, entre los árboles del Eden? Empero serás hecho descender, con los árboles del Eden, a la tierra de abajo; en medio de los incircuncisos, habitarás con los pasados a espada. Así será Paró y toda su multitud", dice el Señor Dios" (versículo 18) – el destino del rey de Egipto será como el del rey de Ashur.