El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
De la división del reino a Ajav
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Los capítulos de Eliahu
Los capítulos de Eliahu
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El reinado de Ajav
El reinado de Ajav
El reinado de Ajav
1 Reyes 3 Versículo 1
¿Por qué dice que se emparentó con Faraón y no dice directamente que se casó con su hija?
¿Por qué Shlomó se casa con la hija del faraón?
¿Cómo es posible que, habiendo tantas mujeres dentro de su pueblo no haya encontrado a ninguna que le guste?
¿Acaso el futuro heredero del reino de Israel descendería de una egipcia?
¿Acaso no dice la Torá que un egipcio que se convierte al judaísmo debe esperar hasta la tercera generación para poder casarse dentro del judaísmo?
¿Por qué que el versículo dice que primero construyó su casa y luego la casa del señor si en realidad fue al revés?
Malbim explica que luego que, Shlomó consolidó su reinado dentro de su pueblo, ahora se dedica a fundar alianzas con los pueblos aledaños para así también fortalecer las fronteras y establecer aliados. Es por eso que se dirige al Faraón que era la potencia más poderosa de esa época y estaba muy cercano a las fronteras de su reino.
Don Isaac Abarbanel agrega que, al casarse con su hija, no solamente mantendrán relaciones diplomáticas, sino también, lazos familiares, lo que hará que sea una alianza estable, duradera y sin lugar a cuestionamientos. Por eso dice que se emparentó con el Faraón, pues no se trató de un enamoramiento, sino que fue una unión estratégica como se solía hacer anteriormente entre las monarquías medievales. Es por eso que aquí no nos menciona que Shlomó la amó, sino que nos relata que la tomó a la hija de Faraón y la trajo a la ciudad de David.
Rambam en Hiljot Isuré Biá capítulo 3 dice: No se te cruce por tu mente que, tanto Shimshón como Shlomó, tomaron mujeres no judías… sino que en realidad, previamente las convirtieron al judaísmo y luego se casaron con ellas, no obstante, por ser que, con aquellas mujeres, sus conversiones no fueron hechas en forma desinteresada, sino que, lo hicieron para poder casarse con aquellos prominentes hombres, y no fueron convertidas por un tribunal especial, las escrituras las han considerado como si aun siguen siendo no judías y su estatus no cambió, más aun, las acciones de aquellas mujeres, pudieron corroborar, que en realidad, no se habían convertido sinceramente, pues continuaron sirviendo a sus ídolos paganos…
Los sabios del Talmud en el tratado Iebamot 76 a citan el salmo 45 para recalcar que Shlomó había convertido al judaísmo previamente a la hija del faraón antes de tomarla como esposa: Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad; por tanto el Señor, tu Dios, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros. Todas tus vestiduras están perfumadas con mirra, áloe y casia; desde palacios de marfil te han alegrado con instrumentos de cuerda. Hijas de reyes hay entre tus damas nobles; a tu diestra, en oro de Ofir, está la reina. Escucha, hija, presta atención e inclina tu oído; olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre. Entonces el rey deseará tu hermosura; inclínate ante él, porque él es tu señor. Y la hija de Tiro vendrá con presentes; los ricos del pueblo suplicarán tu favor. Toda radiante está la hija del rey dentro de su palacio; recamado de oro está su vestido. En vestido bordado será conducida al rey; las doncellas, sus compañeras que la siguen, serán llevadas a ti. Serán conducidas con alegría y regocijo; entrarán al palacio del rey.
Continúa Abarbanel diciendo que, en realidad, si bien la Torá dice que un egipcio/a que se convierte al judaísmo debe esperar hasta la tercera generación para poder casarse dentro del judaísmo, la intención de Shlomó no fue establecer una relación de amor con ella, sino que se trataba meramente de una unión estratégica, es por eso que, en el versículo 3 dice: Y amó Shlomó al Señor, andando en los estatutos de su padre David… es decir, Shlomó seguía fiel a Dios, y no encontramos indicios en las escrituras que le reclamen a Shlomó por no haber esperado hasta la tercera generación. Más aun, dice Abarbanel, debemos tomar en cuenta que para esa época, Shlomó aun era un adolescente, por lo tanto, podemos suponer que actuó inocentemente sin intención de transgredir, es por eso que Dios no se enoja con él.
Meam Loez sugiere que existía una opinión que sostenía que, lo que la Torá dice en Debarim 23:7 No aborrecerás al egipcio, porque extranjero fuiste en su tierra. Los hijos de la tercera generación que les nazcan podrán entrar en la asamblea del Señor, esto hace referencia a los hijos pero no a las hijas. Hoy en día la ley no quedó acorde a esa opinión individual, sino que la mayoría de los sabios sostienen que ese versículo se refiere indistintamente tanto a hombres como a mujeres. Tal vez, Shlomó se apoyó en esta opinión minoritaria para actuar así con la hija del Faraón.
Radak en el comentario al versículo 3, considera que Shlomó no actuó correctamente al tomar a la hija del faraón, por ser que no habían pasado aun 3 generaciones tal como la Torá lo exige.
No obstante, comentaristas contemporáneos, sugieren que, al ser que Shlomó lo hizo por una necesidad del reino y por el bienestar del pueblo, (que no haya guerras con Egipto, que gocen de su protección y además que los asesoren en temas de construcción y administración) es por eso que, tal vez pensó que le era permitido, en esas circunstancias a un rey casarse con una egipcia a pesar de que no hayan transcurrido tres generaciones desde la conversión.
Daat Mikrá explica que, el contraer matrimonio con la hija del Faraón, fue algo extremadamente fuera de lo común, prácticamente no existe ningún otro documento histórico en que se relate que la hija de algún faraón de Egipto se haya casado con algún otro rey que no sea de su pueblo.
Los arqueólogos debaten acerca de quién era este faraón, no obstante, la mayoría sostiene que se trata de la XXI dinastía que reinó en Egipto, antes del faraón Shishak que la mayoría de los egiptólogos sitúan su reinado entre -945 y el -924 antes de la era común, durante el tercer periodo intermedio de Egipto.
Radak sostiene que, cuando el versículo dice tomó a la hija de Faraón y la trajo a la ciudad de David, esto hace alusión a una crítica velada: Shlomó trajo a esta mujer justamente a la ciudad en donde estaría dedicada a la máxima santidad, en donde el rey David había traído el arca de la alianza. Es por eso que, inmediatamente una vez que fue finalizada la casa de Dios, Shlomó la sacó de allí y la condujo a su casa.
Si bien aquí no menciona su nombre, en Dibre Haiamim I 4:18 menciona a la hija del faraón diciendo: Estos son los hijos de Bitia, hija de Faraón, este nombre es similar al que, acorde a la tradición que recibieron los sabios del Talmud, Batiá también se llamó la hija del faraón que rescató a Moshé del Nilo. Es posible que, al convertirse al judaísmo, la nueva esposa de Shlomó, conociendo esta tradición haya escogido este nombre para llamarse a partir de ese momento.
Debemos saber que la hija del faraón no era una mujer cualquiera. Su nivel cultural era muy elevado. Casarse con ella representó para Shlomó mucho más que la paz con Egipto que era el reino más poderoso de aquella época (Debemos recordar que David jamás se enfrentó a los Egipcios ni a las ciudades que ellos dominaban dentro de la tierra de Cnaan, como ser Meguidó, Bet Shean, Guezer y Jatzor) Los egipcios eran expertos en construcción de grandes obras como así también en administración, por lo tanto, los medios, conocimientos y contactos que la hija del faraón podría aportar al reino de Shlomó serían invalorables, más aun,
teniendo en cuenta la faraónica obra que David le había encomendado a Shlomó: construir una casa para Dios.
1 Reyes 3 Versículo 2
¿Para qué nos relata este detalle?
¿el hecho que el pueblo ofrendaba en altares, era algo bueno o malo?
Comentaristas como Radak, Metzudat David, Don Isaac Abarbanel y otros, explican que, desde que fue destruido el tabernáculo en época de Eli (como relata al final del capítulo 4 del libro de Shmuel I) volvió a quedar permitido que cada uno realice sus ofrendas en cualquier altar que construyese, ya sea en su casa o en el campo, cosa que quedará completamente prohibido una vez que se construya el Templo de Dios en Jerusalem. Esto es algo positivo, pues nos demuestra la devoción del pueblo por servir y ofrendar a Dios.
Don Isaac Abarbanel explica que, por ser que en el versículo anterior había dicho: hasta que acabase de edificar la casa del Señor, es por eso que este versículo viene a relatarnos que mientras tanto el pueblo ofrendaba en distintos altares.
Malbim quiere ver en las primeras palabras del versículo: Sólo que el pueblo ofrendaba, como una crítica velada, y que este retraso por construir el Templo de Dios, fue una falencia por parte del joven monarca. Si bien el reino de Shlomó estaba firmemente establecido y libre de amenazas tanto de adentro como de afuera, solo quedaba que fuera establecido el Templo de Dios, así todo el pueblo pudiera servir a Dios en un solo lugar tal como era Su Voluntad, Debarim 12:13 Cuídate de no realizar tus ofrendas en cualquier lugar que veas, sino en el lugar que el Señor escoja en una de tus tribus, allí brindarás tus ofrendas y allí harás todo lo que Yo te mando.
Meam Loez agrega que, este fue el motivo por el cual las esposas de Shlomó también construyeron ellas altares paganos, pues era una costumbre usual que cada uno construyera su altar propio para ofrendar y Shlomó, supuso que sus esposas también hacían altares para Dios, sin sospechar que eran para los ídolos paganos.
1 Reyes 3 Versículo 3
¿Por qué vuelve a repetir el tema de los altares si ya lo mencionó en el versículo anterior?
El cantar de los cantares, fue compuesto por el rey Shlomó; para el lector desprevenido solo se trata de un superficial poema de amor entre dos amantes. No obstante, los sabios judíos, han tomado con más seriedad este texto, más aún, sabiendo que fue escrito por uno de los hombres más sabios que han existido. En realidad, como explicamos en nuestro comentario allí, no es un mero poema de amor, sino que se trata de una alegoría o parábola acerca del amor intenso de dos enamorados, pero no es el clásico caso de una pareja de enamorados, sino que, en realidad se trata del amor apasionado del alma del rey Shlomó por un lado y Dios por el otro.
El Cantar de los Cantares puede dividirse en un total de cinco cánticos y un sexto aparte. Los cuatro primeros relatan las distintas oportunidades en que Dios le habla al rey Shlomó, tal como nos lo relata:
La primera vez en Reyes I, 3:
La segunda vez en Reyes I, 6:2,
La tercera vez en Reyes I, 9: y
La cuarta vez en Reyes I, 11:11.
El primero de estos relatos que nos describe este primer encuentro de Shlomó con Dios se extiende desde el comienzo del Cantar de los Cantares hasta el versículo 7 del segundo capítulo y hace alusión a la primera visión en que Dios le habla a Shlomó que es relatado aquí en el libro de Reyes I en los próximos versículos.
Tal como nos relata en el Cantar de los Cantares, también aquí nuestro versículo nos habla de ese amor intenso que siente Shlomó por Dios, que supera el amor de las mujeres, como dice en el Cantar de los Cantares: “Bésame con los besos de tu boca, porque son mejores que el vino” … Dime tú, ¿a quién ama mi alma?
Radak explica que, a pesar de haberse casado con la hija del Faraón, en ningún momento nos dice que la amó y en cambio nos recalca que Shlomó amaba a Dios, es decir, que su corazón permanecía fiel a Dios; no obstante, en su ancianidad, el texto nos dirá justamente lo contrario de lo que nos está describiendo en este versículo que habla de cómo era Shlomó en su juventud. Allí en Reyes I, al principio del capítulo 11 dice: Pero el rey Shlomó, amó a muchas mujeres extranjeras, además de la hija de Faraón, a moabitas, amonitas, edomitas, sidonias y Jiteas, ... Pero Shlomó se apegó a ellas con amor... Pues sucedió que cuando Shlomó era ya anciano, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses, y su corazón no estuvo dedicado por entero al Señor su Dios, como había estado el corazón de David su padre… Y Shlomó hizo lo malo a los ojos del Señor, y no siguió plenamente al Señor, como le había seguido su padre David.
Es por eso que, Meam Loez sostiene que, Shlomó amó a Dios y no a sus mujeres, todos los días de su vida, hasta la vejez, en que flaqueó con respecto a este tema.
Continúa Radak diciendo que, el motivo por el cual vuelve a repetir el tema de los altares es porque, a pesar de que nos dijo que Shlomó se había conducido por los caminos de su padre David, no obstante, con respecto al tema de los altares, no había obrado como su padre, pues David, sólo brindó ofrendas a Dios, solamente en el altar ante el arca o en el altar de Guibón, mientras que Shlomó actuó como el resto del pueblo, teniendo muchos altares y en todos lados, ofrendando en ellos.
Rashí opina que se refiere a que, en todos los aspectos Shlomó fue muy estricto consigo mismo en el cumplimiento de los preceptos y conduciéndose en los caminos de Dios, pero con respecto a la construcción del templo se demoró, lo que causó que tenga que ofrendar en altares comunes, porque el altar del Templo aun no estaba terminado.
Don Isaac Abarbanel sostiene que, el principio del versículo cuando dice: Y amó Shlomó al Señor, se refiere a la parte del corazón, es decir, le era fiel a Dios, depositaba su confianza solamente en Dios y trataba de conocerLo y apegarse a Él. Cuando dice: andando en los estatutos de su padre David, se refiere a los actos, al cumplimiento de los preceptos y conducción del pueblo, tal como dice en Shmuel II 8:15 Y David reinó sobre todo Israel, y obraba justicia y equidad con todo su pueblo.
Daat Mikrá recalca que, Shlomó es el único rey de Israel que el texto atestigua que amó a Dios, como así también que Dios lo amó, como dijo antes en el libro Shmuel II 12:24 y ella dio a luz un hijo; y le puso por nombre: Shlomó. Y el Señor lo amó.
Rabenu Bejaie, en su famoso libro Jobot Halebabot describe cómo debe ser el amor a Dios, en el capítulo 2 de la última sección de su libro habla acerca del precepto de amar a Dios, tal como dice en la Torá: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con todo tu ser, y con todo lo que te es más preciado. Allí se explaya explicando por qué hizo falta agregar tantos adjetivos:
con todo tu corazón, (Con toda su voluntad y sometiendo sus pasiones)
con todo tu ser (aun que tenga que entregar su vida), y
con todo lo que te es más preciado, (Todas aquellas cosas que tengan más valor para él, como ser el dinero, el honor, etc.)
pues hay, entre las personas que aman, quienes están dispuestos a perder su dinero u honor por aquellos que aman, tal como dice en el Cantar de los Cantares 8:7 La abundancia de agua no podrán apagar el amor, ni los ríos podrán ahogarlo. Si el individuo diera todas las riquezas de su casa por el amor, despilfarrando todo por él, pero no está dispuesto a perder su vida o quienes arriesgan su vida por quien aman, pero no están dispuestos a sacrificar su dinero por ellos.
Continúa Rabenu Bejaie recalcando que, el versículo dice: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con todo tu ser, y con todo lo que te es más preciado. Y se cuestiona ¿Por qué el versículo repite tres veces el térmico: con todo? Esto, aparentemente, está demás, pues se podría entender el versículo perfectamente si lo hubiera dicho: Amarás al Señor, tu Dios, con tu corazón, con tu ser, y con lo que te es más preciado; responde a esta pregunta diciendo que, tal vez, la intención de la Torá al expresarlo así es insinuarnos que, para llegar al nivel más alto de amor y apego a Dios, es preciso que todo nuestro sentimiento y amor a Él, debe ser en forma exclusiva, el centro debe ser Dios y solo Dios, no hay lugar para que sea compartido con otras cosas o adulterar ese puro sentimiento con otros deseos o pasiones. Y si ama o persigue otras cosas que no sea a Él, esto debe hacerlo impulsado por el amor al Señor y que, nada ni nadie, pueda ocupar ese lugar central o pueda opacar ese excelso y exclusivo sentimiento hacia Dios, tanto en nuestra voluntad como tampoco en nuestra escala de valores. Y aun, cuando amemos algo que no sea Él, debemos amar o desear aquellas cosas que Dios nos encomendó que amemos, para que, de esta manera, también eso sea parte de nuestro sentimiento y apego a Él, como por ejemplo: amar la verdad y la justicia, amar al prójimo, etc. Ese es el motivo por el cual en el versículo se agregó tres veces el térmico: con todo.
Y así sentenciaron los sabios de la Mishná en el Pirke Avot 2:4 Haz Su voluntad como si fuera la tuya, para que Él haga Tu voluntad como la Suya. Anula tu voluntad ante Su voluntad, para que Él anula la voluntad de los demás ante la tuya.
1 Reyes 3 Versículo 4
¿Por qué lo llama el gran altar?
¿Qué tan grande era?
¿Se refiere a que hizo 1.000 ofrendas en ese mismo día o que brindó 1.000 ofrendas durante toda su vida sobre ese altar?
¿Para qué hizo esto Shlomó?
¿Por qué va a Guibón?
¿Acaso David también había hecho esto?
Rashí explica que el motivo por el cual fue hasta Guibón, es porque allí estaba el altar que era parte del tabernáculo que construyó Moshé en el desierto. Una vez que entraron a la tierra de Israel el tabernáculo se instaló en Shiló, cuando esta fue destruido en época de Eli (como explicamos antes en la explicación del versículo 2), se trasladó a Nob, y cuando fue destruido en época del rey Shaul, finalmente se instaló en Guibón y allí quedó todos los días de David, hasta los días de Shlomó.
Metzudat David y Radak explican que, cuando el versículo dice el gran altar no se refiere a una cuestión de tamaño, sino a su preponderancia a nivel espiritual, pues ningún altar podría comparársele en santidad a aquel que fue construido en el desierto por Moshé y que sobre él descendió el fuego Divino en la inauguración del tabernáculo, tal como dice en Vaikra 9:23Y Moshé y Aarón entraron en el tabernáculo, y cuando salieron y bendijeron al pueblo, la gloria del Señor se apareció a todo el pueblo. Y salió fuego de la presencia del Señor que consumió la ofrenda y los pedazos de sebo sobre el altar. Al verlo, todo el pueblo gritó y se postró rostro en tierra.
Don Isaac Abarbanel cita lo que los sabios dijeron en el tratado Zebajim 46 b que esas mil ofrendas fueron en un solo día, no obstante, otros comentaristas como Radak, sostienen que se refiere al total de ofrendas que brindó Shlomó sobre ese altar en Guibón hasta que fue construido el Templo en Jerusalem.
En resumen, vemos que el rey Shlomó se dirige al tabernáculo que se encontraba en Guibón y allí realiza todo tipo de ofrendas a Dios como muestra de ese gran amor que profesaba por Él, y no se trata de una ofrenda sencilla y humilde, sino que lo hace con todo lo mejor que tiene, sin ahorrar esfuerzos. Hay individuos que, si bien son muy devotos pero, cuando se trata de servir a Dios, entonces es son mezquinos con su dinero y tratan de servir a Dios de la manera más sencilla y económica, con el menor esfuerzo; no así Shlomó, que amaba a Dios enormemente y así lo demuestra su enorme ofrenda que brinda.
Tal como dijimos en el versículo anterior, Rabenu Bejaie, en su libro Jobot Halebabot describe cómo debe ser el amor a Dios, y allí agrega que, parte del mandamiento de amar a Dios, incluye que nos apeguemos a ese profundo sentimiento de amor a Él, tanto en nuestro interior, (en lo que sentimos internamente y que no es posible ser percibido por los demás), como así también, poderlo expresar exteriormente mediante nuestros actos, actitudes y decisiones, de forma tal, que sea claro y perceptible a todos, nuestro amor y devoción por Dios, tal como lo expresó David en Salmos 84:3 Mi corazón y mi carne alabarán al Dios viviente. Al decir: Mi corazón y mi carne, hace referencia a estos aspectos que mencionamos, tanto en el interior de su ser: Mi corazón como en lo exterior: mi carne. Esto mismo es lo que hace Shlomó, luego que nos habló en el versículo anterior de lo profundo de su sentimiento interior de amor a Dios, ahora, lo expresa en forma exterior ofreciendo Mil ofrendas.
Podemos notar que el rey Shlomó se encamina a la casa de Dios pues está buscándolo, ansía conocer Sus caminos En el Cantar de los Cantares hace alusión a esta vez que Shlomó se dirige a Guibón en el versículo 1:4 Atráeme para que corra tras de ti. El rey me ha traído a sus aposentos; me alegraré y me regocijaré en ti. Es entonces que es agraciado con aquella visión que nos relata en el próximo versículo.
1 Reyes 3 Versículo 5
¿Acaso Shlomó estaba entre la categoría de los profetas?
¿Algún otro individuo Dios le dijo algo parecido?
Con respecto a la pregunta de si Shlomó estaba en la categoría de los profetas o no, sobre este tema, la autoridad halajica más calificada para discernir este tema es Rambam, quien en su obra magna: Moré Nebujim, segunda parte, capítulo 45 allí dice al respecto: En el relato concerniente a Shlomó, allí mismo se consigna al final: "Despertóse Shlomó de su sueño", y asimismo, en el segundo relato, se dice: "Se apareció el Señor a Shlomó, por segunda vez, tal como se le había aparecido en Guibón", donde ya había expresado literalmente que se trataba de un sueño. Este nivel, es un grado inferior a aquél en que se dice: "Yo le hablaría en sueños" (Debarim 12:6), porque aquellos que tienen una inspiración profética en un sueño, no se refieren a ella como un sueño, como fue en el caso de Shlomó, sino que dicen claramente que se trataba de una revelación, como se expresó nuestro padre Yaacob, pues, al despertar de su sueño profético, no dijo que fue un sueño, sino que positivamente manifestó: "Ciertamente está el Señor en este lugar, etc." (Bereshit 28:16) declarando de este modo que se trataba de una revelación; en tanto que, respecto a Shlomó, dice claramente: "Despertóse Shlomó de su sueño"… Todo esto indudablemente se trata de un nivel inferior a aquellos que tienen una revelación profética. Pues se trataba de un sueño que debía dar a conocer ciertas ideas verdaderas, lo cual se inscribe dentro de la categoría de aquellos que hablan mediante la influencia del espíritu Divino. Es por eso que los libros de Shlomó están incluidos en el Tanaj, no en la categoría de profetas, sino dentro de la categoría de aquellos escritos con la influencia de la inspiración Divina.
Don Isaac Abarbanel no concuerda con la opinión de Rambam y se extiende muchísimo sobre este tema, pero sin poder aportar pruebas contundentes como para poder descartar una opinión tan importante y firmemente sustentada como lo es la de Rambam.
Daat Mikrá sostiene que, todo esto que Dios le propone a Shlomó, es una suerte de prueba para ver qué respondía Shlomó y, así demostrar que realmente era merecedor del favor de Dios.
En el salmo numero 2 versículo 7 vemos que Dios le dice a David algo parecido a lo que le dice aquí a Shlomó: Tú eres mi hijo, en este día te he engendrado. Pídemelo y te daré pueblos por heredad…
1 Reyes 3 Versículo 6
Daat Mikrá recalca que, antes de responder a la pregunta de Dios, Shlomó agradece a Dios por todo lo que hizo por David su padre y por él mismo.
Don Isaac Abarbanel resalta tres aspectos que dice Shlomó:
Tú has obrado gran misericordia con tu siervo David. Esto hace alusión a cuando Dios eligió a David para ser rey en lugar de Shaul, y David se hizo meritorio de esto por dos cosas:
según él anduvo delante de Ti con verdad, justicia se refiere a que juzgó al pueblo deIsrael con justicia, tal como dice en Shmuel II 8:15 Y David reinó sobre todo Israel, y obraba justicia y equidad con todo su pueblo.
y rectitud de corazón hacia Ti Se refiere a que David fue siempre fiel a Dios, aún cuando no actuó correctamente o pecó ante Dios, inmediatamente se arrepintió y se sometió a Dios.
has guardado para él esta gran misericordia. Esto hace alusión a cuando Abshalom y otros se levantaron contra él para destronarlo, pero Dios no se los permitió.
y le has concedido un hijo que se siente en su trono. Se refiere a que fue el primer rey y líder del pueblo de Israel, cuyo hijo reinó después de él y se estableció una dinastía.
Shlomó pregunta: ¿Qué más puedo pedir? Después de todo lo que Dios me ha brindado, además tuve el privilegio de ser el rey de Israel.
1 Reyes 3 Versículo 7
Don Isaac Abarbanel, se opone a aquellos comentaristas que sostienen que Shlomó tenía apenas 12 años cuando comenzó a reinar, y trae muchísimos versículo y hechos que demuestran que no podía ser tan joven y concluye que tenía aproximadamente unos 20 años cuando ocurre todo esto.
Sea como fuera, Shlomó se veía a sí mismo como alguien novato y sin experiencia previa en liderazgo. No sabía cómo presentarse ante el pueblo como su líder.
Daat Mikrá explica que cuando dice: Tú has hecho rey a tu siervo en lugar de mi padre David, se refiere a lo que Dios le dijo al profeta Natán en Dibré Haiamim I 22:9 He aquí, te nacerá un hijo, el cual será un hombre pacífico, porque Yo le daré quietud de todos sus enemigos en derredor; por tanto, su nombre será Shlomó; y Yo daré paz y reposo a Israel en sus días. Él edificará una Casa a Mi Nombre, y él me será a Mí por hijo, y Yo le seré por padre; y afirmaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.
Una de las funciones principales del rey, era guiar al ejército en las guerras, tal como dice en Shmuel II 5:1 Entonces todas las tribus de Israel fueron a David, en Hebrón, y hablaron diciendo: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos. desde ayer y antes también, cuando Shaul aún era rey sobre nosotros, eras tú el que guiabas a Israel en sus salidas y entradas. Y el Señor te dijo: “Tú pastorearás a Mi pueblo a Israel, y tú serás príncipe sobre Israel”
Meam Loez dice que, ganar las guerras, es decir proteger al pueblo de las amenazas externas, como así también, juzgarlos y establecer pautas y normas para una convivencia pacífica de los ciudadanos del reino, eran las funciones principales de todo rey. Tal como dice en Shmuel I 8:20 cuando el pueblo pide por primera vez un rey: y seremos también nosotros como todas las naciones, y nos juzgará nuestro rey y saldrá delante de nosotros y luchará nuestras batallas
1 Reyes 3 Versículo 8
Metzudat David dice que, Shlomó antecede este argumento: de que no se trata de un pueblo cualquiera, sino que es el pueblo que Dios ha escogido, y además es muy numeroso: todo eso requiere que, el que los lidere, debe tener una sabiduría especial para poder gobernarlos en armonía y hacia el objetivo primordial que Dios les estipuló
1 Reyes 3 Versículo 9
Aquí se concentra el pedido en sí de Shlomó. No se trata de un pedido egoísta para él, sino que, lo que pretende, es poder servir mejor a Dios como dirigente del pueblo elegido, es por eso que pide a Dios algo que muy pocos seres humanos harían si Dios les concediera un deseo. Mientras que la mayoría pedirían riqueza, poder, inmortalidad o fama, Shlomó está lejos de eso, y pide sabiduría, y no sólo para él y su conocimiento personal, sino que lo hace para que pueda dirigir al pueblo en el camino correcto, algo similar a lo que hace Moshé en el desierto, luego que el pueblo comete el pecado del becerro de oro y Dios decide apartarse de ellos. Allí Moshé le implora a Dios que no los abandone, y si Él no los conduce, entonces que le enseñe a Moshé cómo dirigir al pueblo acorde a las cualidades de Dios, es lo que dice en Shemot (33:3) Ahora pues, si ye he hallado gracia ante Tus ojos, te ruego que me hagas conocer Tus caminos para que yo te conozca y halle gracia ante Tus ojos. Considera también que esta nación es Tu pueblo. Aquí, Moshé propone a Dios, que en vez de que sea un ángel el que los conduzca, pueda ser él mismo el que los guie en su camino a la tierra de Israel y que Dios le enseñe a él para poder conducirlos.
Don Isaac Abarbanel dice que el pedido de Shlomó incluye dos cosas:
un corazón sabio para juzgar a Tu pueblo Esto tiene que ver con la conducción del pueblo
y para discernir entre el bien y el mal Esto se refiere a su perfeccionamiento personal, para que pueda adquirir más sabiduría y de esa manera poder estar más cercano a Dios. Los conceptos de conocer el bien y el mal los hemos explicado más profundamente en nuestro comentario al libro de Bereshit, precisamente en el suceso del árbol del conocimiento del bien y del mal, en el Jardín del Edén.
Meam Loez señala que, ¿quién puede juzgar a este pueblo tuyo tan grande? hace alusión a lo que había dicho Moshé en Debarim 1:9 "Yo solo no puedo llevar la carga de todos vosotros. El Señor vuestro Dios os ha multiplicado y he aquí que hoy sois como las estrellas del cielo en multitud. Que el Señor, el Dios de vuestros padres, os multiplique mil veces más de lo que sois y os bendiga, tal como os ha prometido. ¿Cómo puedo yo solo llevar el peso y la carga de vosotros y vuestros litigios?
El Salmos 72 concluye diciendo: Final de las oraciones de David hijo de Ishai. Y precisamente estas últimas palabras de David, vemos que se las dedica a su hijo. El salmo comienza diciendo: Para Shlomó. Dios, concede al rey Tus juicios y de Tu justicia al hijo del rey. Para que juzgue a Tu pueblo con rectitud y a Tus pobres con justicia. Que las montañas sean un lugar de paz para el pueblo y las colinas sean lugar de justicia. Que él defienda a los pobres del pueblo y que salve a los hijos del necesitado y quiebre al opresor. No hay dudas que Shlomó, el primer hijo de rey que reinaría, aprendió bien la lección que su padre David le legó, es por eso que, es precisamente esto, lo que le pide a Dios Shlomó: concede, a Tu siervo un corazón sabio para juzgar a Tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal. Pues ¿quién puede juzgar a este pueblo tuyo tan grande?
1 Reyes 3 Versículo 10
Tal como dirá en los próximos versículos, el hecho de que Shlomó haya pedido sabiduría en vez de cualquier otra cosa que un joven de la edad de él hubiera deseado, fue algo que demuestra la calidad de individuo que era Shlomó.
1 Reyes 3 Versículo 11
¿Por qué hasta ahora siempre había dicho: "el Señor" y ahora dice: "Dios"?
Daat Mikrá dice que el motivo por el cual aquí dice Dios y no "el Señor" como había dicho en los versículos anteriores, es porque el término hebreo "Elohim", que traducimos como Dios, hace alusión al atributo de justicia de Dios, y al ser que aquí se trataba justamente de sabiduría para impartir justicia, es por eso que no dice "el Señor".
Tres aspectos menciona este versículo:
Vida larga. Esto hace alusión a un veneficio para su propia persona.
Riqueza. No solamente el rey se beneficia de esto, sino que también todo el palacio, nobles y toda su corte.
La muerte de sus enemigos. Todo el pueblo se beneficia con esto.
En resumen, no pidió algo para beneficio propio, ni para sus cercanos ni solo para su pueblo, sino que pidió algo elevado, altruista que tiene valor por sí mismo.
Aparentemente a este versículo se refiere en el Cantar de los Cantares 1:15 cuando dice: He aquí que eres hermosa, amada mía, eres hermosa, ojos de paloma.
Dios le dice que este tipo de alma de Shlomó es preciosa (correcta) por dos motivos: uno, porque le es fiel a Dios, como la esposa con su marido que, a pesar de estar rodeada de otros hombres, ella le es fiel y sñolo ama a su marido. La analogía es que a pesar de que en este mundo existen otros placeres momentáneos, ella no se desvía detrás de ellos. A esto hace alusión el rey Shlomó al final del libro Mishlé (Proverbios) cuando dice: “Eshet jail mi imtzá”, mujer virtuosa quién puede hallar... allí compara a todas las ciencias de este mundo como si fueran mujeres para el espíritu. ¿Cuál es la mejor "esposa" que puede adquirir el espíritu? Aquella que le es fiel al espíritu y no lo va a desviar en pos de placeres mundanos, aquella que utiliza todos sus medios para acercarlo a Dios y a Su percepción. Es por eso que su valor supera a cualquier riqueza de este mundo. El segundo motivo por el cual Dios dice que es bella, es porque posee ojos de paloma. La paloma es un ave que le es fiel a su pareja y además, si se trata de una paloma mensajera, ésta siempre regresa a su nido y no se desvía de su camino. Así Dios compara a esa alma con una paloma que solo tiene ojos para Él y que regresa a sus raíces, transitando por la vida sin dejarse desviar por los distintos placeres pasajeros y momentáneos que se le ofrecen en su camino. Esos ojos con que el alma observa al mundo, percibiendo cómo Dios los conduce, conociendo con ese observar más y más acerca de Dios y aprendiendo de Él, a ello Dios llama ojos fieles.
1 Reyes 3 Versículo 12
¿Por qué dice dos veces: he aquí?
¿Qué diferencia hay entre sabio e inteligente?
¿A qué se refiere cuando dice: ninguno como tú antes de ti? ¿Acaso Moshé era menos sabio que Shlomó?
Daat Mikrá comenta que el motivo por el cual repite dos veces el término: he aquí, hace alusión que es algo que Dios hará inmediatamente, de hecho, al despertarse Shlomó de su sueño, ya percibió esa sabiduría especial.
Radak explica que, la diferencia entre sabio e inteligente es que, el primero es aquel que adquiere sabiduría y la retiene en su mente. El segundo es aquel que, no solo ha adquirido mucho conocimiento, sino que también es inductivo, es decir, sabe utilizar esos conocimientos para deducir y solucionar nuevas situaciones o incógnitas.
Ralbag sostiene que, cuando dice: no ha habido ninguno como tú antes de ti, ni se levantará ninguno como tú después de ti, se refiere a los reyes anteriores o inmediatamente posteriores a él, no a las generaciones que vendrán varios miles de años después.
Otros opinan que se refiere al conocimiento de las leyes de la física y la naturaleza, pues ninguno que fue contemporáneo o anterior a Shlomó supo más acerca de ello que él. Aun Moshé, que vivió en el desierto, es factible que no conociera todos los detalles de los animales y las fuerzas de la naturaleza tal como las supo Shlomó, pero, con respecto al conocimiento de Dios y su cercanía a Él, no cabe duda de que, ningún individuo superó ni superará jamás aquel nivel que alcanzó nuestro maestro Moshé que fue la perfección y esplendor de la raza humana. La grandeza de Moshé, no es algo meramente anecdótico o producto de la leyenda, sino que para el judaísmo se trata de un principio fundamental.
Rambam lo menciona como uno de los trece principios de fe judía, en el séptimo principio escribe: El punto principal de este principio es saber que Moshé es el nivel superior, el “maestro” de todos los profetas anteriores o posteriores a él, todos están por debajo de su nivel. Moshé fue el selecto de toda la humanidad que captó respecto al conocimiento de Dios más de lo que cualquier otro, en el pasado o en el futuro percibió o percibirá. Moshé logró la superación humana hasta alcanzar el nivel celestial y mantenerse en la categoría de los ángeles.
No se le interpuso a Moshé ningún obstáculo o velo entre él y Dios. Asimismo ningún impedimento físico ni carencia grande o pequeña. En él se anularon por completo la imaginación y desaparecieron los deseos, los impulsos y la voluntad, quedándole sólo la mente y al respecto fue dicho: “él hablaba con Dios, no por medio de ángeles”. Tal como lo testimonia la Torá en los últimos versículos, que no surgió ni surgirá otro como Moshé.
Don Isaac Abarbanel, en un extenso comentario al respecto, sostiene que, la sabiduría a la accedió Shlomó era de un estilo de sabiduría distinto al que acceden normalmente los individuos más ilustres de la raza humana. No es solo sabiduría y conocimiento intuitivo, etc., sino que se trata de otra forma de razonamiento. Mientras que el común de la gente infiere sus conocimientos en forma ascendente, es decir, partiendo de premisas y así va arribando a las conclusiones posteriores, en el caso de Shlomó no funcionaba así, sino de otra manera distinta, en donde captaba de una primera vez la verdadera esencia de ese conocimiento y luego los detalles, o algo por el estilo.
Daat Mikrá dice que, si bien Shlomó había solicitado: un corazón sabio para juzgar a Tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal, Dios no solo le concedió ese tipo de sabiduría, sino que también le otorgó más que eso, todo tipo de inteligencia y discernimiento, que abarcaban todos los aspectos de la vida, la naturaleza y la física.
Otro punto para destacar es que el versículo está expresado en presente: He aquí, te he dado un corazón sabio e inteligente. Esto hace alusión, a que Dios le otorgó a Shlomó esa sabiduría especial, desde ese momento, apenas se despertó, no es que fue algo que se le agregó paulatinamente a lo largo de su reinado.
1 Reyes 3 Versículo 13
¿Acaso no hubo otros reyes o emperadores que fueron más ricos que él?
¿Por qué repite tres veces la palabra "también"?
¿Por qué no le prometió también la vida de tus enemigos como dijo en el versículo 11?
Don Isaac Abarbanel dice que, el motivo por el cual repite tres veces en el versículo la palabra "también", es porque Dios le concedió a Shlomó tres cosas además de la sabiduría para juzgar al pueblo que había solicitado:
Además de sabiduría en el juicio le concedió sabiduría para todos los aspectos de la vida.
Riqueza
Gloria y honor.
Continúa Don Isaac Abarbanel diciendo que, el motivo por el cual no agrega que también le otorgará la vida de tus enemigos como había dicho en el versículo 11, es porque, eso no sería falta pues le prometió paz, no obstante, en caso de que Shlomó se alejara del camino de Dios, entonces le haría surgir un enemigo, tal como ocurrió al final de sus días, como dice en el versículo 11:14 Entonces el Señor hizo surgir un adversario a Shlomó, Hadad el edomita; éste era de linaje real en Edom.
No obstante, con respecto a la riqueza y el honor, aquí no dijo que no sería igualado de modo que no hahabido ninguno como tú antes de ti, ni se levantará ninguno como tú después de ti, tal como dijo cuando se refirió a la sabiduría que le otorgaría, sino que aquí dice: de modo que no hubo entre los reyes ninguno como tú hace referencia a los reyes anteriores a él, en todos tus días, se refiere al presente, pero no menciona nada del futuro.
Meam Loez recalca que, no es algo obvio que, por ser sabio entonces, naturalmente también obtendrá riqueza, pues muchos hombres han sido sabios y eruditos, no obstante, su situación financiera ha sido muy precaria, es por eso que Dios le promete a Shlomó que además de sabio, será rico.
También suele pasar que, la gente que persigue la fama y el honor, gastan mucho de su dinero y riqueza para adquirir notoriedad y renombre. Y Dios le promete a Shlomó que, será muy famoso y eso no será en detrimento de su riqueza.
Más adelante, en 10:23 atestigua que, realmente todo esto que Dios le prometió a Shlomó se cumplió: Así el rey Shlomó llegó a ser más grande que todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría. Y toda la tierra procuraba conocer a Shlomó, para oír la sabiduría que Dios había puesto en su corazón. Cada uno de ellos traía su presente: objetos de plata y objetos de oro, vestidos, armas, especias, caballos y mulos; y así año tras año. Shlomó reunió carros y hombres de a caballo; y tenía mil cuatrocientos carros y doce mil hombres de a caballo, y los situó en las ciudades de carros y en Jerusalén, junto al rey. El rey hizo que la plata sea tan común en Jerusalén como las piedras, e hizo los cedros tan abundantes como las higueras que están en el llano.
Radak agrega que, si entre los reyes no hubo otro como él, obviamente que entre los hombres comunes ninguno llegó a ser tan rico y prestigioso como Shlomó.
1 Reyes 3 Versículo 14
¿Qué diferencia hay entre cada cosa que dice el versículo: 1) Mis caminos, 2) Mis estatutos y 3) Mis mandamientos?
Ya dijimos antes en 2:3 en las últimas palabras de David a Shlomó
Cuando dice andando en Sus caminos, Es similar a lo que dijo con Abraham, en Bereshit 18:19 Porque Yo lo he escogido pues él encausará a sus hijos y a su casa después de él para que guarden el camino del Señor, obrando misericordia y justicia. Los sabios dicen
en el Talmud tratado Sota 14 a, que esto se refiere a imitar a Dios en Sus cualidades, tal como Él es bondadoso, así debemos ser también nosotros, tal como Él es Misericordioso y perdona, así también debemos obrar nosotros, etc.
Mis estatutos, aquellos preceptos cuyo motivo no está explícito ni se ve a simple vista, como ser el precepto de la vaca roja, no mezclar carne con leche, etc.
Mis mandamientos, son aquellos preceptos que tienen que ver con Dios cuyo sentide puede ser entendido por la mayoría de las personas, como por ejemplo el precepto de rezar, ofrecer a Dios las primicias de su cosecha, etc.
Radak explica que, si bien la sabiduría, la riqueza y el honor que Dios le concedería a Shlomó serían en forma incondicional, con respecto a otorgarle vida larga o largo reinado, eso sí será condicional, siempre y cuando Shlomó se mantenga dentro del camino de Dios y Sus preceptos, tal como lo dijo Dios en la Tora con respecto a todos los reyes Debarim 17:15 Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da…ciertamente pondrás sobre ti al rey que el Señor, tu Dios escoja, … Y sucederá que cuando él se siente sobre el trono de su reino, escribirá para sí una copia de esta ley en un libro, en presencia de los sacerdotes levitas. La tendrá consigo y la leerá todos los días de su vida, para que aprenda a temer al Señor, tu Dios, observando cuidadosamente todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos y no se desvíe del mandamiento ni a la derecha ni a la izquierda, a fin de queprolonguen sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel.
Don Isaac Abarbanel agrega que, al ser que en el versículo anterior habló que le concedería sabiduría, riqueza y honor, tal vez pensase Shlomó que no sería meritorio de una larga vida, es por eso que aquí le agrega que también gozará de ello, pero este último punto será, siempre y cuando, se mantenga fiel a los caminos de Dios y Sus preceptos, pues así lo había estipulado Dios en la Torá en los versículos que citamos en el párrafo anterior.
Daat Mikrá agrega que este versículo es una insinuación a lo que dirá más adelante en Reyes I 11:4 Pues sucedió que cuando Shlomó era ya anciano, sus mujeres desviaron su corazón tras otros dioses, y su corazón no estuvo dedicado por entero al Señor su Dios, como había estado el corazón de David su padre… Y Shlomó hizo lo malo a los ojos del Señor, y no siguió plenamente al Señor, como le había seguido su padre David. Es por eso que no tuvo el mérito de alcanzar una vida larga (La mayoría de los comentaristas sostiene que vivió unos diez años menos que su padre David)
1 Reyes 3 Versículo 15
¿Para qué repite que fue un sueño si ya lo dijo antes en el versículo 5: y el Señor se le apareció a Shlomó en un sueño de noche?
Metzudat David explica que, el motivo por el cual vuelve a recalcar que fue un sueño, es porque Shlomó sintió tan real el diálogo con Dios, que no parecía un sueño, es por eso que utiliza la expresión: he aquí que había sido un sueño, como si estuviese asombrado de que así fue.
Meam Loez dice que Shlomó reaccionó de igual manera que lo hizo David cuando Dios le vaticinó, por intermedio del profeta Natán, acerca de la gloria de su reinado y dinastía, inmediatamente David se dirige a la casa de Dios (el tabernáculo o donde estaba el arca de Dios) tal como dice en Shmuel II 7:18 Entonces el rey David entró y se sentó delante del Señor y dijo: ¿Quién soy yo, oh Señor Dios, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?
Así actúan los hombres justos, cuando Dios les otorga un bien, se alegran, hacen una fiesta de agradecimiento a Dios y comparten su alegría con sus amigos, con los pobres y con los Leviim, cercanos a Dios.
1 Reyes 3 Versículo 16
¿Cualquier persona podía presentarse espontáneamente ante el rey sin haber sido convocada?
¿Por qué acuden directamente al rey? ¿Acaso no había cortes de justicia que pudieran atender su caso?
¿Por qué nos relata este suceso aquí, precisamente luego del sueño de Shlomó?
¿Para qué nos recalca que eran dos mujeres que eran rameras? ¿Qué agrega este detalle al caso?
Si dice que , vinieron al rey entonces se sobreentiende que se presentaron delante de él ¿para que agrega esto?
Malbim dice que el motivo por el cual nos relata este suceso luego del sueño, es porque quiso demostrar que efectivamente lo que Dios le había presagiado se había cumplido inmediatamente, y Shlomó, al despertar ya estaba imbuido de una sabiduría especial, por sobre la de cualquier otro individuo.
Don Isaac Abarbanel nos detalla que, el texto no nos dice que estas mujeres hayan recurrido previamente ante una corte menor, como hubiera sido lo lógico, y que aquel tribunal de justicia, luego de interrogarlas e investigar lo sucedido, si no pudieran llegar a un veredicto claro, entonces elevarían el asunto en cuestión ante una instancia superior hasta que, en caso de que no lograsen elucidar el tema, entonces el asunto llegaría finalmente ante el rey, pero todo esto sería luego de haber realizado ya una exhaustiva investigación y análisis del caso, lo que le aportaría al rey mucha información para poder realizar un análisis profundo y llegar a un veredicto razonable. Pero en este caso, estas dos mujeres acuden directamente al rey sin ninguna advertencia previa, y sin que el rey pueda estar preparado, tomándolo completamente desprevenido; lo que denotaría aun más la capacidad supra racional de Shlomó
Tal vez, se hayan cruzado cuando pasaba la caravana del rey y le hayan gritado para que las socorra y el rey haya ordenado que les permitan pasar y exponer su caso, es por eso que dice: , vinieron al rey es decir, le gritaron de lejos cuando pasaba el rey, y una vez que el rey les permitió, entonces se presentaron delante de él
Meam Loez dice que precisamente Dios hizo que sean dos mujeres de extraña reputación, para demostrar también que todos tienen derecho a un juicio justo sin importar su estrato social.
1 Reyes 3 Versículo 17
Don Isaac Abarbanel dice que, lo primero que hace la mujer que acusa es explicar la situación, que las dos viven en la misma casa y que ella dio a luz primero.
1 Reyes 3 Versículo 18
¿Qué importancia tenía saber cual de las dos dio a luz primero y cuantos días antes que la otra?
De a poco nos va proporcionando más detalles. Hay tres días de diferencia entre uno y otro bebé. Esto es un detalle importante, pues las parteras experimentadas pueden diferenciar entre uno y otro.
Otro punto que agrega es que no había nadie con ellas, es decir no hay testigos de todo eso, ni de los nacimientos ni de lo que sucederá aquella fatídica noche.
1 Reyes 3 Versículo 19
Radak dice que este detalle nos aclara que el pequeño no estaba enfermo y que murió a causa de asfixia, pues si hubiera estado enfermo entonces podríamos tener algún testimonio y manera de distinguir los bebés, pues ellas sabrían a quién pertenecía el bebe enfermo.
1 Reyes 3 Versículo 20
Malbim dice que el versículo aclara que el bebe de ella fue tomado de su lado, o dice: "de su regazo", pues ella fue más precavida para que no suceda que, al estar dormida, sin querer lo aplaste o lo asfixie como le sucedió a la otra que al acostarse ella sobre él lo mató. Y por ser que el bebé no estaba sobre ella, es que no pudo sentir que se lo cambiaron por otro.
1 Reyes 3 Versículo 21
¿Cómo supo que no era su hijo?
Malbim presta atención que esta mujer dice que, por la mañana, cuando ya había luz clara, se percató que no era su hijo, no es que al ver que estaba muerto entonces supuso que no sería su hijo.
Esta mujer dice claramente que el que estaba con ella muerto no podía ser su hijo, pues, al observarlo bien con la luz del día, ella reconoció que éste bebé que estaba junto a ella era recién nacido, mientras que el de ella tenía 3 días. No obstante, ella no dice que reconoce que el otro es su hijo. No obstante, es una deducción lógica suponer que el otro sería su hijo, pues ya había dicho antes que no había nadie más que ellas en esa casa.
1 Reyes 3 Versículo 22
¿Por qué reacciona así la otra mujer?
¿Por qué no explicó lo que sucedió? ¿Por qué no aporta ningún argumento sino que solamente reniega?
Radak dice que estas dos mujeres comenzaron a discutir entre ellas acusándose a los gritos una y otra vez delante del rey, a la manera que hacen acusado y demandado ante un juez.
Don Isaac Abarbanel dice que la demandada, no pudo argüir nada, era tanta la indignación por la acusación que solo osó gritar que era una mentira.
1 Reyes 3 Versículo 23
¿Qué agrega lo que dice Shlomó a lo que ya habían dicho estas dos rameras?
¿A cuál de las dos se está refiriendo cuando Shlomó dice: Esta dice: "Este es mi hijo el que está vivo y tu hijo es el muerto"?
¿Para qué agrega: Este es mi hijo el que está vivo?
Los sabios en el Talmud de Jerusalem tratado Sanedrín 3:8, aprenden de aquí que el juez debe repetir lo que escuchó de los imputados o testigos, para que de esa manera éstos puedan estar seguros de que el juez entendió lo que ellos dijeron o que, en su defecto, entendió mal lo que ellos argumentaron. Es por eso que el rey no agrega nada a lo que ellas ya dijeron.
Meam Loez dice que, además de estar repitiéndoles lo que ellas argumentaron, Shlomó agrega que solamente puede juzgarlas en base a lo que ellas dicen, pues no hay testigos.
Daat Mikrá dice que, por ser que habían traído solamente al bebé que estaba vivo, es por eso que, la acusada, la que tenía al niño aun en sus brazos dice: Este es mi hijo el que está vivo, mientras que la otra no puede decir: "este", pues ella no tenía ningún bebe en brazos.
1 Reyes 3 Versículo 24
¿Por qué el rey pide una espada y dice que se la trajeron?
¿Por qué no da la sentencia directamente?
Shlomó no quiso decir directamente lo que haría, para crear en estas mujeres un sentimiento de incertidumbre y observar sus reacciones y su lenguaje corporal.
Al pedir la espada, estas mujeres entenderían que alguien iba a morir, tal vez pensaron que una de ellas sería muerta por que el rey ya sabía quién es la culpable, y tal vez esto la haría confesar e implorar al rey por su vida.
Es por eso que recalca que le trajeron la espada, para que vean la muerte inminente ante sus ojos y, así, podría estudiar Shlomó la reacción de cada una de ellas.
1 Reyes 3 Versículo 25
¿Acaso Shlomó estaba realmente dispuesto a matar al niño?
Al ver que ninguna de las mujeres reacciona, entonces Shlomó las pone nuevamente a prueba, no obstante, lo hace aparentado que se trata de un razonamiento y veredicto justo, pues se le presentan dos mujeres reclamando y no tiene cómo comprobar ni uno ni otro argumento que plantearon, es por eso que la conclusión más lógica es partir al niño en dos y que cada uno reciba la mitad.
Ralbag dice que la estrategia de Shlomó era descubrir mediante la expresión genuina y espontanea de los sentimientos, cuál de las dos era la verdadera madre del bebe que estaba vivo.
1 Reyes 3 Versículo 26
¿Cuál de las dos era la verdadera madre del bebe vivo?
¿Cuál de las dos era la que mintió la que acusó al principio o la otra?
Radak dice que, al ver Shlomó que la otra mujer no tomó al niño una vez que la otra dijo: dale a ella el niño vivo, y matar no lo mates sino que prefirió que lo maten sin quedarse ella con el bebé, esto le hizo confirmar a Shlomó que ella no era la madre.
Por ser que el texto dice: Oh, mi señor, dale a ella el niño vivo y no dice: déjale a ella el niño vivo podemos deducir que, la que tenía el bebe en brazos (que era la que había sido acusada) se lo entrega a Shlomó para que se lo dé a la otra, de lo contrario, si hubiera sido la que no tenía el bebé en brazos la que dijo esto, debería haber dicho: déjale en sus brazos a ella el niño vivo.
1 Reyes 3 Versículo 27
Al ver el rey que aquella otra mujer no mostraba ningún tipo de sentimientos por el niño, sin importarle que lo maten ante sus ojos, pudo deducir, sin lugar a dudas, que ella no era la madre.
Este veredicto fue tan claro y obvio, que los sabios, en el tratado de Makot, 23 b, dicen que salió una voz celestial confirmando la sentencia de Shlomó y diciendo: ¡Ella es la madre!
1 Reyes 3 Versículo 28
¿Por qué todo el pueblo temió una vez que escucharon este juicio?
Si bien este fallo no demuestra que Shlomó poseyera un gran conocimiento de las leyes y reglas del juicio, no obstante, su accionar refleja una basta sabiduría del juez para revelar detalles que de otra manera hubiera sido imposible descubrir. El rey Shlomó utilizó medios psicológicos para sacar a la luz la verdad. Un juicio de este tipo indica un nivel de sabiduría que Dios le inspiraba en forma providencial a Shlomó, tal como Él le había pedido.
Radak explica que, mientras que al principio podían ver a Shlomó como un jovencito novato e inocente, al que sería fácil de engañar, tal como supusieron Adoniá, Yoab y Ebiatar cuando idearon lo de Abishag pensando que Shlomó sería fácilmente engañado (ver al principio del capítulo anterior), al ver todo el pueblo la agudísima inteligencia y sabiduría inductiva de Shlomó, aun en aquellos casos que la mayoría no sabría lo qué hacer, entonces temieron mucho de él, pues supieron que Dios estaba con él y lo orientaba, entonces percibieron que si hacían algo malo o engañoso, no podrían mentir o engañarlo, ya que el rey se daría cuenta inmediatamente y los castigaría.
Daat Mikrá dice que no solo era un temor al castigo que podría imponerles el rey, sino también se trataba de un respeto reverencial, ya no solo por su investidura real, sino también, por su sabiduría fuera de lo normal.
Si bien en el libro de Crónicas, no nos menciona nada de este suceso e las mujeres y el juicio Shlomóico, Don Isaac Abarbanel explica que se debe a que, Ezrá, autor de aquel libro, consideró ese suceso como algo menor, al lado de toda la grandeza del reino de Shlomó, es por eso que no lo mencionó.