¿Cuál es el camino correcto?

¿Cuál es el camino correcto?

Se requiere muchísima humildad, introspección y trabajo interior para alcanzar un camino recto que esté verdaderamente orientado a la voluntad de Dios.

"Todo camino del hombre es recto en su propio concepto, pero Hashem pesa los corazones" (Capítulo 21 Versículo 2).

Explicación del versículo: todo camino (hábito y costumbre) de cada persona le parece, a una mirada superficial, recto y bueno; sin embargo, Dios pondera (sopesa y mide con minuciosidad) también los corazones, los pensamientos y las intenciones que están detrás de los actos.

En Mishlei Capítulo 16 aparece un versículo de significado muy similar: "Todos los caminos del hombre son puros en sus mismos ojos; mas Hashem pesa los espíritus" (Capítulo 16 Versículo 2).

¿Cuál es el significado práctico del versículo? ¿Qué debe hacer una persona que quiere ser pura y recta a los ojos de Dios, si todo camino que recorra le parecerá a sus ojos puro y recto, aun cuando a los ojos de Dios sea malo?

En primer lugar, debe haber humildad respecto a la comprensión de la voluntad de Dios. Nuestros versículos enseñan que, a veces, el camino de la persona le parece recto, y está segura de que es la voluntad de Dios, pero se equivoca: su camino no está orientado a la voluntad de Dios.

Por eso, una persona que quiere ser pura y recta a los ojos de Dios debe profundizar y examinar las intenciones que están detrás de cada uno de sus actos, y no conformarse con que sus actos parezcan buenos de cara al exterior.

Además, la persona debe ser consciente de la providencia de Dios y adoptar el "punto de vista" de Dios, de modo que sus actos estén orientados a la voluntad de Dios. En efecto, la visión subjetiva de la persona puede ser errónea, y por eso el libro de Mishlei aconseja que intente adoptar otro punto de vista: el punto de vista de Dios. Dios sopesa y examina bien incluso los pensamientos del corazón de la persona, y con mayor razón también sus actos. La persona que es consciente de la providencia constante de Dios se acostumbrará también ella a sopesar bien sus actos, y a no hacer lo que a primera vista le parece bueno.

Redactado por el Equipo del sitio del Tanaj

Extraído del sitio de Navegación en el Tanaj

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