En su profecía, Jagai intenta cambiar la percepción errónea del pueblo de que aún no había llegado el momento de construir la Casa del Eterno. Pero, ¿qué los llevó a esa percepción equivocada?
El capítulo 1 de Jagai se ocupa en su totalidad del intento de cambiar la percepción errónea del pueblo de que "No ha llegado el tiempo, el tiempo de que la casa del Señor sea reedificada" (2).
¿Qué está en la base de la actitud del pueblo? La profecía de Irmiahu sobre un exilio de setenta años era bien conocida. Habían transcurrido 70 años, entonces ¿por qué el pueblo que habitaba en Tzión no creía que había llegado el momento de construir?
Al parecer, los hijos de Israel creían que el exilio debía terminar con señales y prodigios. Que, como en la primera entrada en tiempos de Yehoshua, las aguas del Iardén, el Jordán se dividirían ante ellos. Que en la tierra habría abundancia y paz. Y he aquí que llegan a Ierushalaim y descubren una tierra desolada, rodeada de enemigos; y si eso no fuera suficiente, la lluvia no cae, el grano no crece, la tierra retiene su fruto. ¿Acaso es esto lo que soñamos todos estos años?
Los errores en el cómputo de los 70 años ya habían ocurrido antes (véase por ejemplo en Daniel, o en la interpretación de los Sabios sobre los banquetes de Belshatsar y Ajashverosh). Los judíos permanecen sentados, contemplando su situación, con un pensamiento rondando su mente: ¿quizás también nosotros nos equivocamos? ¿Hemos violado el juramento de "no subir como un muro"? ¿Tal vez la declaración de un rey extranjero no es suficiente, y deberíamos haber esperado el descenso de un Templo desde el cielo?
Frente a ellos viene Jagai y les explica la realidad simple. En el regreso a la tierra no hay lugar para los temores propios del exilio. Ahora los hijos de Israel están llamados a levantar una nación y a renovar sus días como antaño. Cada problema que surge en un período así tiene por objetivo llevar a un paso adelante, y no a la desesperación y a rendirse. Y por supuesto, deben recordar siempre: "Yo estoy con vosotros dice el Eterno" (versículo 13).
Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización Najat-Jóvenes amantes del Tanaj, un Centro de Estudios de Tanaj para la juventud