¿Qué tipo de redención habrá: una redención de "piedra", que brinda refugio a los "tizones arrebatados del fuego", o una redención de "ojos", la materialización de procesos positivos significativos? Depende de ustedes.
En la generación de Zejariá, Israel asciende a la tierra desde Bavel, Babilonia y es redimido. Sin embargo, en sus manos está la elección de qué tipo de redención se concretará: ¿será un proceso limitado en el que la presencia Divina en el Templo será mínima y la realidad política se reducirá a la tranquilidad de parte de los pueblos vecinos y a la salvación de los tizones arrebatados del fuego? ¿O acaso será una redención completa que haga realidad la profecía del profeta Jagái sobre que "la gloria de esta última Casa será mayor que la de la primera" (Jagai, capítulo 2, versículo 9), y que establezca el reino de Israel con plena seguridad y esplendor? El potencial para ello existe, pero la llave está en manos de Israel. Esta es la esencia del mensaje del ángel a Yehoshua: no es suficiente ser redimidos como tizones arrebatados del fuego, pues si así fuera, sería un proceso limitado que satisface las necesidades de los sobrevivientes y nada más. El potencial de ser contado entre los hombres ejemplares y de propiciar la llegada del rey Mashiaj, "Mi siervo, el retoño" (versículo 8), existe, pero depende del grado de justicia social y de fortaleza religiosa para que los hombres de esa generación puedan alcanzarlo.
Aparentemente, este es el significado metafórico de la piedra mencionada en la profecía:
"Porque he aquí la piedra que he puesto delante de Yehoshua, sobre esta única piedra hay siete ojos. He aquí, Yo tallaré sobre ella adornos, declara el Señor de los ejércitos, y quitaré la iniquidad de esta tierra en un solo día." (versículo 9)
La piedra simboliza el potencial de la construcción; a nivel particular, la piedra está relacionada con la construcción del Templo como edificio construido de piedras, pero a un nivel más simbólico señala la totalidad de la construcción espiritual. Lo que se le dice a Yehoshua es que la piedra de la construcción tiene el potencial de extraer de ella distintos ornamentos y de expresar a través de ella diferentes ideas, donde cada ojo representa una dirección distinta y un potencial adicional, de modo que se pueden fundamentar sobre ella siete principios y procesos diferentes. Si la labran correctamente y como es debido, de ella brotarán siete ojos; si la labran parcialmente, tendrá dos o tres ojos; y si no aprovechan el potencial en absoluto, entonces ni siquiera un ojo brotará de la piedra. Ella dará refugio por la materia misma de la que está hecha a los tizones arrebatados del fuego, pero los principios y valores que deberían expresarse a través de su elaboración artística como portadora de ojos no llegarán al mundo en absoluto.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Cortesía sitio VBM de la Ieshivá “Har Etzion”