¿Qué sucede cuando el pastor teme la reacción del rebaño y se arrastra ante ellos?
“¿Acaso no deben los pastores apacentar los rebaños?”
Esta situación absurda en la que el rebaño apacienta a sus pastores, no corresponde con lo descrito en los versículos siguientes. Pues el rebaño es rebaño y los pastores son pastores. Si en la parábola el rebaño apacienta a los pastores, entonces en la aplicación debería haber una situación en la que los líderes no saben cómo hacer su trabajo, y son conducidos por el público, el rebaño. Pero esta comprensión no corresponde con los versículos que siguen.
Los versículos describen pastores que no hacen su trabajo en absoluto. No fortalecen el área de pastoreo, no fortalecen a los enfermos del rebaño, no buscan a los que se perdieron, y además de todo maltratan a su rebaño. De estos versículos parece que los pastores efectivamente son quienes conducen al rebaño, pero los conducen al sufrimiento y la perdición.
Entonces, ¿por qué el versículo describe al rebaño como si condujera a los pastores? En mi opinión, una situación así puede surgir del servilismo de los pastores ante el rebaño, y de la complacencia de los pastores ante las quejas y demandas de los individuos. Cuando los pastores temen las reacciones del rebaño y no tienen suficiente valentía para apacentar adecuadamente - cada demanda individual recibe atención, pero el conjunto es olvidado y sufre. Si el líder solo se preocupa por las peticiones personales de sus compañeros y amigos, el pueblo será dispersado en todas direcciones sin un pastor que lo cuide. El líder teme lo que dirán y teme hacer exigencias. Para sobrevivir en tal situación, los que quedan comenzarán a trabajar duramente para complacer a los fuertes, y los que se fueron se perderán, y el liderazgo colapsará completamente.
El rebaño inocente no puede arreglárselas sin la guía del pastor. Un pastor necesita valentía para entender lo que el rebaño realmente necesita y conducirlo por el camino en el que cree. No por el camino que el rebaño quiere y no sabe que es muy malo para él.
Al final de la historia, cuando ya la mayor parte del rebaño está dispersa y fuera de control, para sobrevivir los pastores se verán obligados a comerse a su rebaño para sobrevivir. Esta situación es ya el absurdo absoluto, y Dios salvará al rebaño de la mano de estos pastores débiles prontamente.
Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT-Jóvenes Amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la juventud