El profeta ve la "inspección del pastor de su rebaño" no como un día de juicio sino como un día de gran misericordia, y de salvación de su rebaño del Santo, bendito sea, disperso entre las montañas en la niebla.
"Al modo que el pastor pasa revista a su rebaño, en el día que está en medio de sus ovejas dispersadas, así buscaré Yo Mis ovejas, y las libraré de todos los lugares por donde fueron descarriadas, en el día de nublado y de densas tinieblas..." (versículo 12)
"Por tanto, así dice el Señor Dios respecto de ellas: He aquí que Yo mismo juzgaré entre la oveja gorda y la oveja flaca. Por cuanto empujaron con el costado y con el hombro, y con vuestras astas acornearon a todas las débiles, hasta que las hayan dispersado (y echado) fuera" (versículos 20-21)
Rabí Amnón de Maguncia en la oración 'Unetaneh Tokef' describió la 'inspección del pastor de su rebaño' como el día del juicio en que Dios determinará el decreto de cada 'oveja', de cada persona. Pero el profeta ve esta inspección no como un día de juicio sino como un día de gran misericordia, y de salvación del rebaño de Dios disperso entre las montañas en la niebla. Solo después de que Dios salve a su rebaño de ser presa y alimento para las bestias del campo, solo después de que los salve de sus pastores que traicionaron su función y comieron al rebaño en lugar de apacentarlo, entonces Dios juzgará entre la oveja gorda y la oveja flaca. También en el rebaño mismo, el íntegro y el perseguido, existen luchas, hay intentos de dominación internos y hay violencia entre oveja y oveja. Dios juzgará entre ellos y salvará a los débiles de las manos de sus hermanos fuertes y sanos.
Esta profecía arroja luz sobre el énfasis del texto bíblico(en el libro de Shmuel y en el libro de Tehilim, Salmos) sobre la elección de David por ser pastor de ovejas, que supo luchar contra el león y el oso para salvar a su rebaño. David, según las palabras del profeta, volverá a ser pastor del rebaño, el líder que entregará su vida para defender a su pueblo de sus enemigos, y para hacer entre ellos justicia y derecho.
Esta es la primera profecía de consuelo que Yejezkel dice a su pueblo después de la destrucción. Todas las profecías de destrucción, que no estaban destinadas a convencer, tenían el propósito de 'y sabrán que hubo profeta entre ellos'. En esta profecía entendemos por qué es importante saber que Yejezkel es efectivamente profeta de Dios. Así como se cumplieron todas sus profecías de ira sobre la destrucción, así se cumplirán ahora todas las profecías de consuelo y redención.