Desintegración general

Desintegración general

Los profetas Irmiahu y Yejezkel trataron de suavizar en sus profecías la profecía "y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos e hijas que te ha dado el Señor tu Dios" (Devarim 28). Pero el Midrash no abandona la imagen del horror y la describe con una descripción aterradora. Atribuye el cumplimiento de la terrible profecía a la desintegración y ruptura de toda autoridad en el Templo del Señor.

Los días son los de la víspera de la destrucción. Yejezkel en Bavel, Babilonia e Irmiahu en Ierushalaim contemplan con horror el rostro del futuro. Ambos recuerdan las profecías de reprensión de la parashá Ki Tavó: "Levantará Adonai contra ti una nación desde la lejanía -desde el confín de la tierra- como se desliza el águila: una nación de la cual no entenderás su lengua. Nación de rostro insolente, que no favorecerá al anciano, y por el joven no tendrá compasión. Y te asediará en todas tus ciudades: hasta derrumbar tus murallas: las altas y las fortificadas... Y comerás el fruto de tu vientre: la carne de tus hijos y de tus hijas, que te ha dado a ti Hashem tu Dios..." (Devarim, capítulo 28, versículos 49-53)

La profecía comienza a cumplirse. El rey de Bavel llega a Ierushalaim y exilia a la aristocracia. Exactamente como dice el versículo: "no respetará al anciano ni tendrá compasión del joven", y ambos profetas temen lo que está por venir - ¿Se cumplirá también la continuación de la profecía? ¿Acaso lo que espera al pueblo es el cumplimiento de la profecía "y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos e hijas que te ha dado el Señor tu Dios"?

Yejezkel cita la dura profecía del libro Devarim. Y así dice en nuestro capítulo: "Por tanto los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y así ejecutaré en medio de ti juicios, y esparciré todo el residuo tuyo a todos los vientos" (versículo 10).

E Irmiahu por el contrario, sentado en Ierushalaim, también piensa en el versículo. Pero no lo pronuncia con sus labios. Él modifica el versículo de reprensión y lo convierte en una palanca para la responsabilidad individual. Y así dice Irmiahu: "En aquellos días no dirán más: "Los padres comieron agraces, y los dientes de los hijos sufren la dentera. Antes bien, cada uno morirá por su propia iniquidad; todo aquel que coma el agraz, él mismo sufrirá la dentera" (Irmiahu, capítulo 31, versículos 28-29)

Y también Yejezkel repite estas palabras. También Yejezkel descompone este versículo amenazante, esta terrible descripción de los padres comiendo a sus hijos, y también en su boca el versículo se convierte en parábola (capítulo 18, versículos 1-4).

Y solo el Midrash no abandona la imagen del horror. Y le añade color y la describe con una descripción aterradora. Y también Irmiahu se une en este Midrash al luto por el cumplimiento de la profecía de reprensión - algo contra lo cual tanto Irmiahu como Yejezkel advirtieron abundantemente. Y así dice el Midrash:

"'Y comerán la carne de vuestros hijos, y comerán la carne de vuestras hijas' (Vaikrá, capítulo 26, versículo 29). Dijeron acerca de Doeg ben Yosef que murió y dejó un hijo pequeño a su madre. Y ella lo medía en palmos cada año, y daba su peso en oro al cielo. Y cuando sitiaron Ierushalaim, lo degolló con su mano y se lo comió, y sobre ella llora Irmiahu diciendo: 'Señor mío, ¿han de comer las mujeres su fruto, los pequeñitos objeto de sus cuidados?' (Eijá, Lamentaciones, capítulo  2, versículo 20). Responde el Espíritu Divino diciendo: '¿Ha de ser muerto en el santuario del Señor el Cohen-sacerdote y el profeta?' (ibíd.) - este es Zejariá hijo de Yehoyadá el Cohen. Otra interpretación: 'Y comerán la carne de vuestros hijos, y comerán la carne de vuestras hijas' (Vaikrá, capítulo 26, versículo 29), no tengo sino que los padres comen carne de hijos e hijas, ¿de dónde que los hijos comen carne de padres? Como está dicho: 'Por tanto, los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres'" (Sifra Bejukotai, parashá 2, capítulo 6)

El Midrash ve en las palabras de Yejezkel una complementación a las palabras de la Torá. En la reprensión se habla de padres que comen a sus hijos. Yejezkel duplica el horror: los hijos también comerán a sus padres. ¿Y por qué? "A causa de todas tus abominaciones" (versículo 9). Ezequiel no detalla. El Midrash detalla cuáles son todas las abominaciones: "¿Ha de ser muerto en el santuario del Señor el Coheny el profeta?" (Eijá, Lamentaciones, capítulo 2, versículo 20) - desintegración y ruptura de toda autoridad. Si el Cohen y el profeta son objeto del odio del pueblo - el paso siguiente es que la familia se desintegra desde adentro, y los padres comen la carne de sus hijos, y los hijos la carne de sus padres.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio DAAT.

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