¿Hay profecía en el capítulo 1 del libro de Mishlei? Existen diversas expresiones que vinculan nuestro capítulo con distintas profecías de reproche. ¿Cuál es el mensaje que el libro de Mishlei intenta transmitir con ello?
En la tercera parte del capítulo (versículos 20–33) se presentan las palabras de la "sabiduría": "¿Hasta cuándo, oh simples, amarán la simpleza, y los burladores se deleitarán en burlarse?" (versículo 22). La sabiduría reprende a los simples y a los burladores. Esos simples no tienen interés en escuchar el reproche de la sabiduría (versículo 25) y por eso ella los amenaza con que les causará daño (versículos 26–27). La sabiduría promete además que no se ocupará de ellos en el tiempo de la desgracia (versículo 28), y todo ello porque "aborrecieron el conocimiento y no escogieron el temor del Eterno" (versículo 29). De estas palabras se desprende que la sabiduría es una entidad en sí misma que habla, reprende a quienes la escuchan e incluso les hace promesas.
Es difícil no advertir la gran semejanza que existe entre este pasaje y las profecías de reproche que se encuentran en los demás libros del Tanaj. Pareciera que es el Eterno quien habla aquí en nombre de la sabiduría. La literatura sapiencial del Tanaj tiene ciertos rasgos distintivos, como la reflexión sobre la esencia de la vida, las leyes que rigen el mundo, el ser humano, y también la mención de la sabiduría como entidad autónoma (véase: Y. Hoffman, "La literatura sapiencial: Iyov, Mishlei y Kohelet", en: Literatura bíblica: introducciones e investigaciones). Ciertas expresiones dejan en claro que se trata de un texto profético que se "disfraza" de texto sapiencial. Así, por ejemplo, "puesto que llamé y se negaron... y nadie prestó atención" (versículo 24) recuerda las palabras proféticas: "porque llamé, mas no respondieron, hablé, mas no oyeron; hicieron lo malo ante mis ojos y escogieron aquello que no me complacía" (Yeshaiahu, capítulo 65, versículo 12); o también: "les hablé, pero no escucharon, y los llamé, pero no respondieron" (Irmiyahu, capítulo 35, versículo 17), entre otros. También la promesa de que la sabiduría no responderá en el momento de la angustia: "entonces me llamarán y no responderé, me buscarán y no me encontrarán" (versículo 28) aparece en el libro de Mijá de manera similar: "Entonces clamarán al Eterno, pero Él no les responderá; sino que esconderá de ellos Su rostro en aquel tiempo, porque han hecho malas obras" (Mijá, capítulo 3, versículo 4).
Así pues, en el primer capítulo del libro de Mishlei hay una declaración clara: la sabiduría no es un valor autónomo, sino que pertenece a los mensajes religiosos que emergen de la literatura profética. La sabiduría pertenece al Santo Bendito Sea, y por ello quien camina por el sendero de la sabiduría camina por los caminos del Eterno.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza sitio 929