El pueblo al que le gustaba andar vagando

El pueblo al que le gustaba andar vagando

La acusación contra el pueblo no es solo por ir a servir a otros dioses, sino por amar hacerlo. El amor al pecado vincula el pecado a la esencia misma del hombre.

En la respuesta de Dios a la plegaria de Irmiahu sobre la sequía, él dice: "Así dice el Señor respecto de este pueblo: De esta manera les gusta andar vagando; no han refrenado sus pies; por tanto el Señor no se complace en ellos: ahora traerá a memoria sus iniquidades, y castigará sus pecados" (versículo 10)

Las palabras de Dios no se refieren al acto en sí, sino a la causa: "De esta manera les gusta andar vagando; no han refrenado sus pies”; La acusación no es solo por ir a servir a otros dioses, sino por amar hacerlo.

Las acusaciones sobre un pueblo que ama pecar aparecen en boca de Irmiahu en muchos versículos:

"Los profetas profetizan mentira, y los sacerdotes gobiernan por medio de ellos, y Mi pueblo quiere que sea así. ¿Y qué harán cuando en el final de ello?" (capítulo 5, versículo 31)

"En aquel tiempo, dice el Señor, sacarán de sus sepulturas los huesos de los reyes de Iehudá... y los esparcirán al sol, y a la luna y a todo el ejército del cielo, (objetos) que ellos amaron y a los que sirvieron..." (capítulo 8, versículos 1-2)

Y de manera más contundente, Irmiahu dice: "¿Por qué hermoseas tu camino para buscar amor?..." (capítulo 2, versículo 33)

"...mas tú dijiste: 'No hay remedio. No, pues amo a los extraños y en pos de ellos me iré'" (capítulo 2, versículo 25)

El amor al pecado aparece aquí como un componente más fuerte que el pecado mismo. La acusación contra el pueblo es que aman vagar, hasta el punto de no escatimar sus pies. Están dispuestos a desgastar sus pies, no se compadecen de sus pies lastimados en el camino, con tal de poder ir tras otros dioses.

¿Cuál es el significado del amor y por qué Dios está tan enojado por el amor, incluso más que por el pecado mismo?

Para comprender este asunto, recordemos la idea de un maravilloso filósofo, no suficientemente conocido. Me refiero a Rabí Hasdai Crescas, que vivió en España a principios del siglo XV. Fue maestro de Rabí Iosef Albo y escribió un libro filosófico llamado "Or Hashem" (La Luz de Dios). La principal desventaja de este libro es que es muy profundo y difícil, y pocos llegan a él. Las ideas que Rabí Hasdai explica en relación con el amor son estas:

Hagámonos una pregunta simple: una persona sirve a ídolos porque fue educada para servirlos. O una persona roba porque fue educada para robar. O una persona hace caridad porque fue educada para hacer caridad. ¿Dónde está la parte del hacedor dentro del conjunto de sus acciones? ¿Cuándo puedo decir hasta aquí actuó la persona debido a la educación que recibió, y de aquí en adelante actúa debido a su propia personalidad, debido a su tendencia a ayudar, debido a su tendencia a ser sádico, debido a su propio deseo? Reconocemos inmediatamente que es necesario encontrar en el conjunto de acciones de una persona algo que le sea singular, algo que ella aportó a la acción, no su educación, no sus hábitos, no la sociedad que espera que haga eso.

Ese algo es el amor por hacer las cosas. Una persona puede servir a ídolos como obligada por un demonio. Fue educada así. Toda la sociedad sirve a ídolos. No conoce otra manera. Pero esta persona difiere completamente de aquella que sirve por amor, de aquel que no escatima sus pies al ir a servir a ídolos, de una persona que busca el amor de lo extraño, de un culto extraño y extranjero.

Y por eso la acusación de Dios a Irmiahu es esta: "De esta manera les gusta andar vagando; no han refrenado sus pies” Si aman andar y servir a ídolos, a pesar de la dificultad y el dolor que implica - "no ores por este pueblo para bien (suyo)" (versículo 11).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Extraído del sitio DAAT.

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