El que avizora horizontes lejanos

El que avizora horizontes lejanos

Los emisarios del rey de Bavel sólo llegaron en el marco de una breve visita de cortesía y ya Yeshaiahu miraba hacia horizontes lejanos y podía ver lo que, en efecto, finalmente sucedió.

Merodaj Baladan, un babilonio-caldeo (de la tribu Iakin) era leal a Ashur (Asiria) en el período de Tiglat Pileser, pero se rebeló contra Sargón y se coronó a sí mismo en Bavel (721-710 antes de la era común). Primero, retrocedieron los asirios, y luego retornaron y conquistaron Bavel, y el rebelde huyó, y finalmente, fue abatido en Eilam.

Aparentemente, un episodio.

Transcurridos cien años (625 antes de la era común) Nebupalatzar, el caldeo en Ashur, reinó en Bavel, y su hijo Nebujadnetzar derrotó a los asirios definitivamente en la batalla de Karkamish (605 antes de la era común), y luego, también destruyó a Ierushalaim y exilió a Iehudá. Yeshaiahu ya era conocido por sus profecías con la mirada puesta en horizontes lejanos-“Y acontecerá que en los postreros días...” (Capítulo 2, versículos 2-4), “un retoño del tronco de Yshai que juzgará a todo el mundo con el espíritu de su boca (capítulo 11, versículos 1-10), la congregación de las diásporas (capítulo 11, versículos 11-16; capítulo 27, versículos 12-13). Él ya vio a Merodaj Baladan, el primer caldeo que se rebeló y reinó en Bavel, el que le anuncia al último caldeo que habrá de exiliar a los reyes de la Casa de David: “He aquí que los días van llegando en que será llevado a Bavel todo lo que hay en tu casa... y lo que han atesorado tus padres hasta este día, sin que quede nada," dice el Señor... Y de entre tus hijos, que procederán de ti, a quienes tú engendrares, llevarán a algunos que serán siervos en el palacio del rey de Bavel” (Capítulo 39, versículos 6-7).

Jizkiahu conocía muy bien al profeta Yeshaiahu y su estilo, y comprendió que se trata de una profecía para días lejanos, y de todos modos, tal vez, hay en ella una suerte de tranquilidad para su época, de que no le acontecerá a ellos: “Buena es la palabra del Señor que tú has hablado!...Al menos habrá paz y seguridad en mis días” (Melajim II, capítulo 20, versículo 19). Y en nuestro capítulo, con más seguridad-“habrá paz y seguridad en mis días” (capítulo 39, versículo 8). Ya es suficiente con nuestras desgracias, por las generaciones venideras se ocuparán los reyes y profetas que nos sucedan.

Todo esto ocurrió 12 años antes de la expedición de Sanjerib, pero el orden inverso y la ubicación de la comitiva de Bavel al final del relato bíblico, produjo un nexo claro y fuerte entre el futuro exilio a Bavel y los capítulos de consolación-unos y otros para días lejanos-“los días van llegando”.


Cortesía sitio 929

 

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