Ante ustedes un fragmento de la hoja de estudio de "Matan Al HaPerek", en el que encontrarán preguntas orientadoras y puntos para el estudio y la profundización:
Los Sabios constataron que el hombre diligente y productivo, que sabe actuar con sabiduría y medir sus palabras como corresponde, alcanza el éxito material y un lugar respetado en la sociedad. Los refranes del libro de Mishlei una y otra vez reprueban al perezoso holgazán, y una y otra vez elogian al perspicaz que sabe administrar con sabiduría sus actos y sus palabras. Su éxito le vendrá de la diligencia, de la prudencia en el trato con las personas, de la astucia práctica, de la mesura y del equilibrio anímico.
Observen el poema dedicado al perezoso y los numerosos refranes que se dijeron en desprecio de la pereza. ¿Cuál es el peligro de la pereza? ¿Por qué los Sabios ven en ella una cualidad tan peligrosa?
Poema sobre el perezoso (Capítulo 24 Versículos 30-34)
(30) Junto al campo del hombre perezoso pasé yo, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento;
(31) y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, su faz estaba cubierta de ortigas (plantas silvestres), y su cerca de piedras estaba derribada.
(32) Y al ver esto, me puse a reflexionar; miré, y recibí instrucción:
(33) ¡Un poco (más) de sueño, un poco (más) de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos para dormir;
(34) y tu indigencia vendrá cual salteador, y tu necesidad como hombre armado.
Refranes en desprecio de la pereza:
Capítulo 10 Versículo 5: El que recoge en el verano es hijo diligente; mas aquel que dormita en tiempo de la siega es hijo perezoso.
Capítulo 10 Versículo 26: Como el vinagre a los dientes, y el humo a los ojos, así es el perezoso a los que le envían.
Capítulo 13 Versículo 4: El alma del perezoso desea, y nada tiene, pero el alma de los diligentes engordará.
Capítulo 15 Versículo 19: El camino del perezoso es como un seto de espinos (una barrera natural formada por árboles ramificados que poseen espinos); pero la vía de los justos es como una calzada.
Capítulo 19 Versículo 15: La pereza hunde en un sueño profundo; y el alma negligente padecerá hambre.
Capítulo 19 Versículo 24: El perezoso mete su mano en el plato, y ni aun a su boca la vuelve a llevar.
Capítulo 20 Versículo 4: El perezoso no quiere arar a causa del invierno; por lo mismo buscará en la siega, y nada (hallará).
Capítulo 20 Versículo 13: No ames el sueño, no sea que empobrezcas: abre tus ojos, y te saciarás de pan.
Capítulo 21 Versículo 25: El deseo del perezoso le mata, porque sus manos rehúsan trabajar.
Capítulo 22 Versículo 13: Dice el perezoso: "¡Hay un león afuera!, ¡seré muerto en medio de las plazas!"
Extraído del programa "Matan Al HaPerek"