En contraste con el liderazgo de Moshé que fue elegido únicamente por Dios, el liderazgo de Yehoshua fue aceptado por el pueblo y con voluntad manifiesta. Puede que justamente los fuertes miedos al cambio en el liderazgo llevaron al pueblo a unirse en torno a él..
Los conceptos de Dios a Yehoshua comienzan enfatizando la muerte de Moshé. La muerte de Moshé provoca un quiebre en la vida del pueblo. Moshé llevó al pueblo en su regazo como un guía y lo condujo a través del camino más largo desde Egipto hacia las llanuras de Moav y a las puertas de la tierra. Al morir Moshé, el pueblo se encontró solo, de espaldas al desierto y de cara al enorme y complejo desafío de la conquista y el asentamiento, que se extenderá por varios años.
En lugar de Moshé llegó Yehoshua. Era totalmente novato y no poseía el aura del liderazgo, y le fue encomendado aplicar todo lo ordenado en la Torá y ejecutar aquello que Moshé no logró realizar. El libro no comienza con Yehoshua y con la instrucción “Levántate y cruza el Iardén” sino con la presentación de un dato conocido “mi siervo Moshé ha muerto”. De este modo, el escrito hace hincapié en la brecha generacional y el problema agudo del pueblo.
La diferencia entre el liderazgo de Moshé y el de Yehoshua se refleja en el modo en que fueron elegidos. Moshé fue elegido para el liderazgo desde el cielo y el pueblo nunca fue consultado, acerca de si Moshé era bueno a sus ojos. Su elección Divina lo elevó por sobre el pueblo. La actitud del pueblo hacia él era un trato de reverencia elevada, de respeto, admiración y temor.
El liderazgo de Yehoshua fue recibido por el pueblo de una forma completamente diferente. También Yehoshua fue designado por Dios, pero el pueblo lo aceptó con una voluntad manifiesta (Versículo 18). En todo el libro Yehoshua no encontramos ninguna queja contra él, ningún rechazo ni rebelión. Es posible que los fuertes miedos que acompañaron la elección de Yehoshua hayan provocado su fortalecimiento desde el cielo y por medio del pueblo, por partida doble. Precisamente por su inferioridad y debilidad en comparación con Moshé, el pueblo se reunió a su alrededor para fortalecerlo y ayudarlo, compensando así sus carencias.
Jazal, nuestros Sabios de Bendita Memoria, expresaron esto en el Midrash (Tanjuma Buber Shminí 3): “Cuán contento estaba Yehoshua: abatió a treinta y un reyes e introdujo a Israel a la tierra y la repartió, y todo el pueblo de Israel le brindó su apoyo, y dijeron que todo aquel que transgreda tu palabra…morirá, algo que no fue logrado por Moshé Rabenu.”