La inclusión, también tiene límites

La inclusión, también tiene límites

El ayuno de Guedaliá se ha convertido en la sociedad israelí, en un día que representa la tolerancia y la oposición a la violencia política. Pero la lección de nuestros Sabios del episodio de Guedaliá fue completamente diferente.

Tras el asesinato de Rabin, el ayuno de Guedaliá se convirtió en la sociedad israelí en un día que representa la tolerancia y la oposición a la violencia política. Estos son sin duda contenidos positivos, que se adaptan en gran medida a este día. Pero la lección de nuestros Sabios del episodio de Guedaliá fue completamente diferente.

Iojanán ben Kareaj advirtió a Guedaliá sobre la colaboración entre el rey de Amón e Ishhmael hijo de Netaniá, pero Guedaliá se negó a creer: "y le dijeron: "¿Acaso no sabes que Baalís, rey de los hijos de Amón, ha enviado a Ishmael, hijo de Netaniá, para quitarte la vida?" Pero no les creyó Guedaliahu, hijo de Ajikam " (Capítulo 40, versículo 14). Guedaliá hijo de Ajikam quería rehabilitar al pueblo, que había sufrido una terrible catástrofe. Guedaliá no quería sospechar de los judíos, ni siquiera de los extranjeros. Era amante de la humanidad y amante de Israel. Se negó a crear una atmósfera de desconfianza y división, y eligió incluir y aceptar a todos, incluso a aquellos cuyo camino era muy diferente al suyo. No quería criticar ni temer, sino solo incluir. Todo esto debido a su rectitud, que nuestros Sabios reconocieron.

El ayuno establecido en el día de la muerte de Guedaliá fue justificado por nuestros Sabios así: "Para enseñarte que la muerte de los justos es equivalente al incendio de la casa de nuestro Dios" (Rosh Hashaná 18b). Y aun así, nuestros Sabios no dudaron en criticar duramente la tolerancia sin límites de Guedaliá. Pues Ishmael hijo de Netaniá estaba vinculado con pueblos extranjeros (Rashi, Divrei Haiamim I, capítulo 2, versículo 26), y no es descabellado suponer que quizás fue influenciado por ellos y sus concepciones.

Aunque Guedaliá no tenía que aceptar como verdad absoluta toda sospecha que surgiera sobre Ishmael y sus hombres, aunque no tenía que abandonar su camino de acercar e incluir, al menos debería haber tenido precaución, establecer límites también al acercamiento, y mantenerse firme en lo suyo y en su camino. Las palabras de nuestros Sabios en censura de Guedaliá el justo son duras de leer: "Como está escrito: Y la cisterna adonde Ishmael arrojó todos los cadáveres de los hombres que mató juntamente con Guedaliahu” (Irmiahu, capítulo 41, versículo 9). ¿Acaso Guedaliá los mató? ¡Fue Ishmael quien los mató! Sino que por no haber prestado atención al consejo de Iojanán hijo de Kareaj, el texto bíblico lo considera como si él los hubiera matado" (Nidá 61a).

Su artículo sobre Guedaliá hijo de Ajikam fue titulado por el profesor Iehudá Aizenberg "El retrato de un líder ingenuo". Y este artículo concluyó con las siguientes palabras: "¿Quién destruyó la última oportunidad de un asentamiento judío en la Tierra de Israel después de la destrucción: Ishmael hijo de Netaniá, junto con diez soldados, o Guedaliá, íntegro de corazón que no acepta maledicencia?"

Cortesía sitio 929.

 

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