David toma la iniciativa de construir el Beit Hamikdash, el Gran Templo, justamente en este momento, a partir de la comprensión de que ha llegado el momento referido en la Torá. Pero en esta iniciativa hay también un aspecto innovador y una gran osadía desde la perspectiva del momento elegido, el lugar y la forma.
La iniciativa de David llega aparentemente, en el momento indicado, como está citado en la Torá:
“Pues no han llegado hasta ahora al reposo y a la heredad, que Adonai tu Dios te va a conceder a ti, pero cuando crucen el Iardén y se asienten en la tierra -que Adonai vuestro Dios les va a hacer heredar- y los haga descansar de vuestros enemigos en derredor, y se asienten en seguridad. Y ya habrá de estar el lugar que habrá elegido Adonai vuestro Dios., a él, para hacer morar Su Nombre allí, allí habrán de traer todo lo que yo les ordeno a ustedes…” (Devarim, capítulo 12, versículos 9-11)
David despierta porque a su entender llego el momento citado en la Torá para la construcción del Santuario. Su iniciativa es muy bien recibida por el profeta Natán, que de hecho, ve en la iniciativa y en el despertar de este gran emprendimiento una señal Divina: “Ve, haz todo lo que está en tu corazón, porque el Señor está contigo” (Versículo 3). No se trata solamente de una bendición para el futuro, sino de una realidad determinada de que la mano de Dios esta con David, y el Espíritu Divino reposa en David. “Si no hubiera surgido en el corazón de Dios el pensamiento de que le construyas una morada, tampoco a ti se te hubiera ocurrido” (Shojar Tov 62).
Pero esta iniciativa tiene también un aspecto innovador y mucha osadía, desde la perspectiva del momento, el lugar y la forma.
a. En el cálculo del momento y su determinación-David enseña que el imperativo de la Torá, que no fue cumplido durante cuatrocientos años, se impone precisamente en este momento. Esta sensación de David surge a partir de la profunda fe que tiene una vitalidad particular, que revela la palabra de Dios y encuentra en ella sentido en toda situación y en todo momento-incluso aquí y ahora.
b. En la determinación del lugar-La Torá se refiere al lugar como un sitio oculto, que será revelado en el futuro. Durante muchas generaciones, se encontraba lejos y obturado. David se atreve a revelar lo oculto, y decidir que hallo el lugar “que habrá de elegir Dios”
c. En la modificación del formato de la estructura-David viene a cambiar el Mishkán, el Tabernáculo de paños y la Tienda por una casa. En la Torá, la casa no es mencionada explícitamente, Dios recorre “la Tienda y el Mishkán”. La casa aparece solamente en la visión de Iaacov (Bereshit, capítulo 28, versículo 22). Hasta el día de hoy, el Mishkán deambuló de lugar en lugar, según el asunto y la necesidad. La casa viene a fijar la Divinidad en un terreno y en un sitio, para siempre.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj, extraído del libro “Oz Melj-Iyunim beSefer Shmuel”, de ediciones “Midreshet HaGolán”.