Las dificultades económicas de la época del Retorno a Tzión llevaron al pueblo a abstenerse de separar los diezmos. ¿Cómo enfrentaron este fenómeno los líderes de la época — Ezrá y Nejemiá, y el profeta Malají? Ezrá impone una multa; Nejemiá sella un pacto; y Malají promete abundancia y riqueza.
La propuesta del profeta Malají: "Traigan todo el diezmo al tesoro, para que haya alimento en Mi casa; y pónganme ahora a prueba en esto dice el Señor de los Ejércitos, si no les abriré las ventanas del cielo, y derramaré para ustedes bendición sin límite" (versículo 10), suscita una pregunta halájica. La propia Torá prohíbe tal prueba, como está dicho: "No habrán de probar a Hashem" (Devarim, capítulo 6, versículo 16), y la respuesta de Rabí Hoshayá: "Excepto en esto, como está dicho: '...y pónganme ahora a prueba en esto'" (Malají, capítulo 3, versículo 10) (Taanit 8b). Es decir, en el cumplimiento del precepto del diezmo está permitido esperar una recompensa tangible, y así también interpretaron los Jajamim, los Sabios, la expresión "aser teaser" (Devarim, capítulo 14, versículo 22) — "diezma para que te enriquezcas" (Taanit 8b).
Este problema de la separación de las terumot y los maasrot en los comienzos del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo ocupó al profeta como resultado de la precaria situación económica; y en efecto, los Jajamim encontraron los intentos de rectificar este precepto, que era débilmente observado, en el pacto de Nejemiá (Nejemiá, capítulo 10). Así expusieron en el Midrash Shojer Tov (Tehilim, Salmo 57): "En cuanto regresaron en los días de Ezrá, cumplieron los diezmos por propia iniciativa, pues dijo Rabí Iojanán: 'las primicias de nuestra masa y nuestras terumot... y el diezmo de nuestra tierra para los Leviim, los levitas' (Nejemiá, capítulo 10, versículo 38), 'y a pesar de todo esto nosotros sellamos un pacto' (Nejemiá, capítulo 10, versículo 1), ¿qué significa 'a pesar de todo esto'? Que tanto si somos exiliados como si no lo somos, cumplimos el precepto de los diezmos". Sin embargo, surgieron brechas en el cumplimiento del precepto, y en palabras de los Jajamim, los Sabios: "Ustedes decretaron sobre Mí por causa de los diezmos y llegué a un acuerdo con ustedes, y después se retractaron y se apoderaron de Mí, y los anularon, como está dicho: '¿Acaso puede robar el hombre a Dios?'" (Malají, capítulo 3, versículo 8). ¿Qué significa "robar"? Dijo Rabí Leví: "Todo aquel que quiera decirle a su prójimo: ¿por qué me robas, que le diga: ¿por qué te apoderas de mí?" (Midrash Shojer Tov, Salmo 58).
En el marco del debate sobre la distribución de los diezmos a los cohanim y a los leviim, encontramos en las palabras de los Jajamim en el tratado Yevamot (86b) una referencia a la multa que Ezrá impuso a los leviim. Allí aparece la interpretación de Rabí Iosef, uno de los Baalei HaTosafot, sobre el versículo "Traigan todo el diezmo al tesoro" (versículo 10): que el beit haotzar era una cámara que instituyó Ezrá para depositar allí la ofrenda de los cohanim — idea que se apoya en el texto del pacto en el libro de Nejemiá capítulo 10: "Y los levitas llevarán el diezmo del diezmo a la casa de nuestro Dios, a las cámaras, a la sala del tesoro, pues a las cámaras traerán los hijos de Israel..." (Nejemiá, capítulo 10, versículos 39-40); y así también se relata sobre la cámara que se hizo para sí el Cohen Eliashiv: "Y le hizo una gran cámara, donde anteriormente solían depositar la ofrenda de cereal y el incienso" (Nejemiá, capítulo 13, versículo 5).
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Extraído de las clases de “Iyunim bePirkei HaMikrá” que fueron emitidas por Kol Israel