La Guemará nos enseña que a pesar de que Aján pecó, antes de ello ya recibió un castigo, ni bien el pueblo de Israel cruzó el Iarden. El Maharal explica, en otro contexto, que sólo en la tierra de Israel se une el pueblo de Israel y se convierten en responsables uno por el otro y a partir de ello asumen el compromiso con las “Nistarot”(los pecados cometidos por un individuo en forma oculta).
Guemará Sanhedrin 43b
“Y respondió Aján a Yehoshua diciendo: en verdad, he pecado contra el Eterno, Dios de Israel, así y así he hecho” (Yehoshua capítulo 7, versículo 20). Dijo Rav Asi dijo Rabí Janina: indica que Aján tomó del botín, de lo consagrado, en tres ocasiones: dos veces en tiempos de Moshé y una en la época de Yehoshua… ¿Y por qué, hasta ahora, no fue castigado el pueblo de Israel? Dijo Rabí Yojanan en nombre de Rabí Eleazar hijo de Rabí Shimón: debido a que no otorgó castigo alguno por los pecados cometidos por los individuos en forma oculta, hasta que el pueblo de Israel cruzó el Iardén.
Maharal, Netiv Hatzdaká capítulo 6
Ya que cuando ingresó el pueblo de Israel a la tierra eran totalmente un pueblo, y una evidencia de ello es que mientras aún el pueblo de Israel no atravesó el Iarden y no llegaron a la tierra , no fueron castigados por pecados personales ocultos, hasta que cruzaron y se convirtieron en responsables unos por otros. Los integrantes del pueblo de Israel no se convirtieron en responsables uno por el otro, ya que garante es el que se involucra con el otro, y no se unieron para conformar un solo pueblo, hasta que llegaron a la tierra y allí estuvieron juntos y tenían un sitio, la tierra de Israel, y a través de la tierra de Israel son un solo pueblo.
El Maharal-Rabí Iehudá Loew (Leiv) hijo de Rabí Betzalel, se cree que nació en Poznán, Polonia en el año 1520 aproximadamente. Estudió Torá con su padre y en diversas academias rabínicas. Ejerció como Rabino en Pozna y también en la ciudad de Praga, donde fue considerado uno de los grandes Rabinos y dirigentes judíos de la ciudad. Sus libros, que combinan entre las enseñanzas de nuestros Sabios de Bendita Memoria y fuentes de la Kabalá y la filosofía se convirtieron en libros fundamentales del pensamiento judío.