Yejezkel y Daniel tratan ambos sobre la resurrección de los muertos, pero cuán grande es la diferencia entre ellos: mientras que Yejezkel habla de la resurrección de la nación en el retorno a Tzión, Daniel habla de la resurrección de los muertos del individuo particular al final de los días.
Tanto Yejezkel como Daniel actúan en el exilio de Bavel, Babilonia, pero tienen una concepción diferente respecto al exilio y a la redención. Yejezkel ve ante sus ojos el modelo clásico: a consecuencia de los pecados de Israel vendrá el exilio, y cuando hagan Teshuvá (arrepentimiento y retorno) llegará la redención. Por el contrario, Daniel no habla de pecados, ni de arrepentimiento, ni del exilio de Bavel ni del retorno a Tzión. ¿Pensaban que el exilio vino como castigo al pueblo de Israel, y que pronto Bavel caería y llegaría la redención? Se equivocaban. El exilio es parte de un plan divino de reinos que se suceden: un reino que reemplaza a un reino que reemplaza a un reino, y al final llegará el reino de los cielos, cuando llegue el fin.
La diferencia abismal entre Yejezkel y Daniel se refleja en sus visiones sobre la resurrección de los muertos. En la visión de los huesos secos dice Yejezkel: "Estos huesos son toda la casa de Israel" (Yejezkel, capítulo 37, versículo 11) - no se trata de la resurrección de personas muertas sino de la resurrección de la nación. Los exiliados desesperados dicen: "Nuestros huesos se han secado, y pereció nuestra esperanza, estamos del todo destruidos" (Yejezkel, capítulo 37, versículo 11), y el profeta les anima que pronto llegará la redención: "He aquí yo abro vuestros sepulcros, y os haré subir de vuestras sepulturas, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel" (Yejezkel, capítulo 37, versículo 12).
Por el contrario, en el libro de Daniel, la resurrección de los muertos es para el individuo particular. ¿Por qué se necesita la resurrección de los muertos? Hay maldad en el mundo, hay decretos de exterminio y judíos son asesinados por la santificación del Nombre. No es concebible que el mal triunfe. La resurrección de los muertos garantiza - los muertos resucitarán. El ángel dice a Daniel: "Cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin" (Daniel, capítulo 12, versículo 4) - no se debe revelar el fin. Continúa y dice: "Bienaventurado el que espere y llegue a los días..." (Daniel, capítulo 12, versículo 12) - ves visiones sobre el mal que habrá en el mundo, pero debes continuar creyendo que llegará el fin de la salvación.
Yejezkel y Daniel representan dos formas de conducción con las que Dios dirige Su mundo, simultáneamente. Esto puede verse en el canto "Ani Maamin" (Yo creo) y "HaTikvá" (La Esperanza). "HaTikvá" representa la visión de los huesos secos y en ella la esperanza "de ser un pueblo libre en nuestra tierra" - la concreta, aquí y ahora. "Ani Maamin" expresa la fe en momentos difíciles, cuando hay guerras y atentados, que al final llegará una redención completa: "Yo creo con fe perfecta en la llegada del Mesías y aunque se demore, con todo eso le esperaré cada día que venga. Yo creo que habrá resurrección de los muertos cuando sea la voluntad del Creador, bendito sea Su nombre por siempre y eternamente".
Resumido y editado por el equipo del sitio del Tanaj, extraído de una clase dictada en el marco de Jornadas de Estudio de Tanaj.