¿Qué hace nuestro capítulo, por qué Shaúl anuló el pacto con los Guibnim, y cuáles son las condiciones que le pondría al Mashiaj Ben David, para cuando llegue?
Estamos acostumbrados a encontrar “anexos” en el final de libros importantes. ¿Pero un anexo en el Tanaj?
Los últimos cuatro capítulos del libro Shmuel no son la continuación de los capítulos del profeta Natán (5-20). Los mismos corresponden a los capítulos de Gad el visionario (que será mencionado en el capítulo 24), el profeta que acompañó a David en los tramos de su fuga (Shmuel I capítulo 22, versículo 5). En efecto, dichos capítulos contienen las síntesis de episodios y batallas desde el principio de la época de David (como otro filisteo que se autodenominó Goliat, 21,19, y sus tres hermanos) y hasta Ierushalaim. No cabe duda que la elección del lugar del altar (24) precedió al deseo de David de construir una casa para Dios. (7)
A mi parecer, el episodio más terrible es la extradición (con la presión del hambre y conforme a la palabra Divina) de los siete hijos de la familia de Shaúl, que fueron entregados a la muerte por los Guibonim-Dios libre y guarde, como la extradición de oficiales israelíes (y de sus hijos) para darles muerte, en un juicio internacional.
Shaúl anuló el juramento de Yehoshua a los Guibonim, en nombre de Dios, los mató y los expulsó. ¿Por qué? A mi criterio, porque los Pelishtim, los filisteos se infiltraron en la montaña pasando por las ciudades de los Guibonim (Shmuel I, capítulo 7, versículo 7), considerando también que la familia de Shaúl transformó a Guibon en su ciudad (Divrei Haiamim I, Crónicas I, capítulo 8, versículos 29-40). Y aun así, Shaúl y sus hijos cayeron, ¿y cuál fue el pecado de los siete extraditados? Jazal, nuestros Sabios de Bendita Memoria dijeron (Talmud Bavlí, Yebamot 79a), que este castigo por profanar el nombre de Dios erradica incluso versículos explícitos de la Torá, como: “No podrán ser muertos padres por hijos, ni los hijos por sus padres. Cada persona por su propia falta! podrán ser muertos” (Devarim, capítulo 24, versículo 16)
Cuanto más profundizo en este capítulo, reflexiono acerca de los conceptos de los Guibonim, quienes no “pretendían la muerte de ningún hombre en Israel (capítulo 21, versículo 4) y pienso: tal vez sea bueno que tengamos muchos prisioneros para acuerdos de intercambio en momentos de apremio. Y por otro lado: cuando llegue el Mashiaj de la casa de David, pondría algunas condiciones en el juramento: que no haya muchas mujeres! Solo una mujer!
Quien resulte culpable será juzgado aquí. No será extraditado a otros pueblos, entregado para ser condenado, de ninguna manera. Ningún hombre de Israel.
Gentileza sitio 929