A raíz de la conquista de Sijón en manos de Israel, Moab se unió a los Midianitas a fin de expulsar a Israel, y solicitaron que Bilam les conceda su bendición, y su maldición-a los invasores israelitas.
El episodio de Bilam, un mago y visionario pagano, es el único en la Torá en el cual Moshé no es mencionado, ni siquiera tangencialmente, y tuvo lugar fuera del campamento de Israel, cuando se lo observa desde lejos.
El contexto es la victoria de Israel y el colapso del reinado de Sijón. Desde entonces y hasta nuestros días, una victoria israelita estremece a los pueblos de la región, y al mundo.
Balak el rey de Moab vio una oportunidad de restituir la tierra norte de Moab a los Moabitas- de hecho, los hijos de Israel son invasores y conquistadores, al igual que Sijón anteriormente, y la ley de los conquistadores es conocida.
El contexto pleno fue esclarecido con el hallazgo de una “inscripción de Bilam” en escritura hebrea antigua, en el río Iabok (frente al Moshav Argamán en el Valle del Jordán oriental), dentro de un santuario midainita-“el libro de Bilam Bar (hijo en Arameo) Beor, visionario de Dios…”-Bilam se levantó “por la mañana”, ayunó y lloró por la tragedia prevista, les compartió todo a aquellos que venían a su encuentro y buscó una forma para evitar la tragedia.
“Los ancianos de Midian” (4,7) son la clave
En la zona del río Iabok (al este del Jordán) estaban asentadas la mayoría de las tribus de Midian, todavía desde la época de Abraham (Bereshit capítulo 25, versículos 1-6) y desde allí se expandieron hacia el Valle de Izreel y la Galilea inferior en los tiempos de Guidón (Shoftim, Jueces, capítulos 6-7) ellos representaban la base del apoyo al poder conquistador de Sijón rey del Emorí, como es aludido en el libro Iehoshúa (Capítulo 13, versículo 21: “los príncipes de Sijón”). Con su caída ellos conformaron una coalición con Moab para expulsar a los israelitas invasores.
El campamento de Israel ya había acampado en “las llanuras de Moab, allende el Iardén (Jordán) a la altura de Ierijó” (Versículo 1) aunque este versículo pertenece al capítulo anterior. Los Midianitas desde el Norte y los Moabitas desde el Sur podrán atacar a Israel, si tan solo recibieran la bendición de “Bilam Bar Beor”, “Bilam hijo de Beor”, el conocido visionario, y su maldición a los invasores.
Pero Bilam tenía una enorme duda en relación a una solución militar contra los israelitas por su sorprendente fortaleza.
Gentileza del sitio 929.