No te inmiscuyas en las luchas de las potencias

No te inmiscuyas en las luchas de las potencias

La profecía de Najum sobre la caída de Ashur, Asiria no es solo un mensaje de redención, sino ante todo una advertencia a Yoshiahu de no inmiscuirse en las luchas entre las grandes potencias.

Najum profetizó en los años en que maduraba la esperanza de Yoshiau de integrarse en el "mundo del mañana". Yoshiahu comprendió que Ashur estaba a punto de caer y que Bavel, Babilonia estaba por heredar su lugar, y consideró conveniente sumarse a estos acontecimientos y unirse a lo que podríamos llamar las "fuerzas del mañana". Cuando el rey de Egipto, el faraón Nejó, salió en auxilio de la tambaleante Ashur, Yoshiahu se apostó en Meguido con la intención de detenerlo, para que no pudiera socorrer a la Ashur en declive y para favorecer así a Bavel, la potencia emergente. Pero los vaivenes de la historia frustraron su plan, pues Bavel no ascendió de inmediato, y durante unos cinco años — entre la caída de Ashur y el ascenso de Bavel — fueron los egipcios quienes dominaron la región.

Irmiahu había previsto de antemano el peligro, y al igual que sus predecesores se aferró al principio de que el reino de Iehudá no debía meter la cabeza en la lucha entre las grandes potencias. Al parecer, también Najum se opuso a la iniciativa de Yoshiahu, por la misma razón. Él dice (capítulo 1, versículo 9): "¿Qué es lo que imagináis contra el Señor? Él hará destrucción completa; no se levantará la aflicción segunda vez." Es decir, es el Señor quien provoca la caída de Ashur. Y en el capítulo 2, versículo 1, añade: "He aquí sobre las montañas los pies del portador de albricias (buenas nuevas), que proclama la paz. Celebra, oh Iehudá, tus fiestas, cumple tus votos; porque nunca más volverá a pasar por ti aquel perverso; él ha sido completamente destruido”. No se trata simplemente de un mensaje de salvación, sino de una advertencia: es decir, si saben actuar con prudencia, disfrutarán de la paz — siempre y cuando no se inmiscuyan en el curso de los acontecimientos del enfrentamiento entre las potencias.

Palabras similares a estas las escuchamos de boca de Yeshaiahu y de otros profetas. Los profetas se opusieron en general a la intervención del reino de Iehudá en las pugnas entre las grandes potencias. La concepción de los profetas es que, dado que hubo un imperio israelita en tiempos de Shlomó y este no superó la prueba de ser "un reino de sacerdotes y una nación santa", Israel dejó de ser un imperio, y ahora existen imperios extranjeros. En tal situación, Israel no debe inmiscuirse en las convulsiones entre ellos. Esas cosas están más allá de vuestras fuerzas. Cuando Israel sea digno de ello, quizás regrese la grandeza.

La misión de Najum es similar a la misión de Yeshaiahu y de otros profetas anteriores a él. Es una misión dirigida a la generación que marcha hacia el fracaso y hacia el peligro. Najum describe con colores muy vivos la inminente destrucción de Nínive, e insinúa que estos son grandes acontecimientos que están más allá de las fuerzas de Israel. Fuerzas enormes están en colisión, fuerzas inmensas y sublimes que superan vuestro poder — ¡no se entrometan! Esta es la gran obra de Aquel que proclama los tiempos desde el principio.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía sitio Daat

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