La redención de la que habla Yejezkel es una redención para un pueblo que no se arrepiente, una redención cuyo propósito es prevenir la profanación del Nombre de Dios. ¿Cómo se contempla la redención que estamos experimentando en nuestros días?
Dos procesos de redención aparecen en el libro de Devarim: El primero - la redención del arrepentimiento en la parashá Nitzavim. Allí Moshé declara, después de describir las desgracias y el exilio, que si el pueblo de Israel reconoce su error y confiesa sus pecados, entonces Dios los devolverá a su tierra donde florecerán y prosperarán como antes: "Y habrás de retornar a Hashem tu Dios y escucharás Su voz... y hará retornar Hashem tu Dios a tus cautivos y se apiadará de ti..." (Devarim, capítulo 30, versículos 2-3)
El segundo - en la parashá Haazinu. Allí la redención del pueblo viene sin arrepentimiento, sino desde la distancia y debido al temor a la profanación del Nombre de Dios: "Si no fuera por el furor del adversario, que temo; no sea que lo desconozcan sus angustiadores: no sea que digan: nuestro poder ha prevalecido, y no es Hashem el que ha obrado todo esto" (Devarim, capítulo 32, versículo 27).
Yejezkel, que intenta consolar al pueblo exiliado con al menos una promesa inequívoca, describe la segunda redención, una redención que no depende de las acciones del pueblo sino del mero hecho de ser el pueblo de Dios y Su heredad: "Y cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron Mi santo Nombre, cuando de ellos se decía: ¡Pueblo del Señor son éstos, que de la tierra de Él han salido!. Y tuve piedad de Mi santo Nombre, que los de la casa de Israel habían profanado entre las naciones adonde fueron " (Yejezkel, capítulo 36, versículos 20-21)
Yejezkel describe la redención de Israel únicamente como un medio para restaurar el honor de Dios ante los ojos de las naciones, y nada más.
Hoy, cuando nos vemos a nosotros mismos como viviendo en una era de redención, debemos pensar qué tipo de redención es esta. El pueblo de Israel regresa a su tierra desde el Holocausto y los pogromos en el exilio. Aún no hemos logrado alcanzar un momento de arrepentimiento masivo, de un pueblo de Dios que regresa a su Dios. ¿Esperamos la redención de Yejezkel? Intentemos imaginar hoy las palabras de esta profecía resonando en nuestros oídos:
"Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice el Señor Dios: No por vuestra causa voy a hacer esto, oh casa de Israel, sino por Mi santo Nombre que ustedes habn profanado entre las naciones adonde han ido"
Y quizás todavía está en nuestras manos traer la redención que viene del arrepentimiento, aquella que llega con misericordia y rostros iluminados.
El tiempo dirá. Y nosotros lo diremos.
Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT, Jóvenes Amantes del Tanaj, que es un Centro de Estudios del Tanaj para la Juventud