Síntesis de capítulo, Mishlei 24

Síntesis de capítulo, Mishlei 24

Envidia de los malvados (versículos 1-2) Instrucción de no envidiar a los malvados: "porque su corazón medita la violencia, y sus labios hablan y (de hacer) agravio" (Capítulo 24 Versículo 2).

El camino para enriquecerse (versículos 3-4) Quizás en contraste con la instrucción anterior: el camino para construir una casa y que esta se afirme es por la vía del conocimiento y la sabiduría: "Con la sabiduría se construye la casa, con la inteligencia se afirma" (Capítulo 24 Versículo 3); y este es también el camino para enriquecerse: "y con ciencia las cámaras se llenan de toda suerte de alhajas preciosas y hermosas" (Capítulo 24 Versículo 4).

La sabiduría es preferible a la fuerza (versículos 5-6) El hombre sabio tiene una fuerza mayor que la del valiente: "El hombre sabio es fuerte y el hombre de ciencia va aumentando su poder. Porque con ingenio puedes hacer tu guerra; y en la muchedumbre de los consejeros hay victoria" (Capítulo 24 Versículos 5-6).

El necio y el escarnecedor (despectivo) (versículos 7-9) La "sabiduría" del necio se revelará solo cuando calle: "Cosa demasiado alta para el necio es la sabiduría: en el tribunal no abre su boca" (Capítulo 24 Versículo 7).

No te quedes inmóvil ante la sangre de tu prójimo (versículos 10-12) Instrucción de salvar a las personas sentenciadas a muerte: "¡Libra a (los inocentes) conducidos a la muerte!, y a los que van con pasos vacilantes a la ejecución, ¡oh si los detuvieras!" (Capítulo 24 Versículo 11); y no temer que la persona no reciba su castigo, ya que Dios lo castigará: "Si dijeres: '¡Nada sabíamos de esto!', ¿acaso no lo observa Aquel que pesa los corazones? Sí, el que vigila sobre tu alma (Él lo) sabe: y Él volverá a cada hombre conforme a su obra" (Capítulo 24 Versículo 12).

La sabiduría es buena para la persona (versículos 13-14) La sabiduría es más dulce que la miel: "Come, hijo mío, la miel, porque es buena, y el panal es dulce a tu paladar. De igual modo aprende tú la sabiduría en beneficio de tu alma; si (la) hallares, tendrás un porvenir (dichoso), y tu esperanza no será frustrada" (Capítulo 24 Versículos 13-14).

No dañar al justo (versículos 15-16) No se debe dañar al justo: "pues aunque el justo cayere siete veces, él se levantará; pero los inicuos serán derribados por el mal" (Capítulo 24 Versículo 16).

Alegrarse por el mal ajeno (versículos 17-18) Instrucción de no alegrarse por la caída de los enemigos: "Cuando cae tu enemigo, no te alegres; cuando tropieza, no se regocije tu corazón" (Capítulo 24 Versículo 17).

Envidia de los malvados (versículos 19-20) Instrucción paralela a la primera instrucción del capítulo: "No te enojes a causa de los malhechores, ni tengas envidia de los inicuos" (Capítulo 24 Versículo 19).

El temor de Hashem y del rey (versículos 21-22) La unidad se cierra con un llamado a temer a Hashem y al rey: "¡Hijo mío, teme a Hashem y al rey; y no te asocies con los sediciosos!" (Capítulo 24 Versículo 21).

"También estas son de los sabios" (Capítulo 24 Versículos 23-34) Esta pequeña colección de proverbios se denomina "También estas son de los sabios" y se anexa a "Divrei Jajamim" (Palabras de los sabios) de la unidad anterior.

Juicio y reprensión (versículos 23-26) Hay que reprender a los malvados y no legitimar sus actos: "A aquel que dijere al inicuo: 'Tú eres justo', los pueblos le maldecirán, y las naciones le execrarán; pero los que censuran (la iniquidad) tendrán felicidad; y sobre ellos vendrán los parabienes" (Capítulo 24 Versículos 24-25).

La diligencia (versículo 27) La instrucción sobre la diligencia aparece aquí en el contexto del trabajo en el campo: "Apronta tu obra afuera, y prepáratela en el campo; después construirás tu casa" (Capítulo 24 Versículo 27).

Falso testimonio y venganza (versículos 28-29) Instrucción de no dar falso testimonio: "No seas sin motivo testigo contra tu prójimo, ni (le) engañes (al juez) con tus labios" (Capítulo 24 Versículo 28); y también de no vengarse de una persona: "No digas: 'Según hizo conmigo, así le trataré a él; pagaré al hombre conforme a su obra'" (Capítulo 24 Versículo 29).

La pereza (versículos 30-34) Al igual que la instrucción sobre la diligencia, también la instrucción sobre la pereza aparece en el contexto del trabajo en el campo: "Junto al campo del hombre perezoso pasé yo, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento… Un poco más de sueño, un poco más de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos para dormir" (Capítulo 24 Versículos 30-33).

Redacción: Netanel Shpigel

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