La cuarta visión: la visión de Yehoshua, el Cohen Gadol, ante Dios
Nuestro capítulo está dedicado a la visión extraordinaria entre las visiones de Zejariá, en la que el profeta ve a Yehoshua, el Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote de pie ante la corte celestial. Tal como Zejariá ve, Yehoshua está de pie “delante del ángel del Señor, y el Satán estaba a su derecha para acusarlo” (versículo 1). El ángel del Señor pide a Dios que reprenda al Satán para que no continúe con su acusación, ya que Yehoshua es “un tizón arrebatado (rescatado) del fuego” (versículo 2) — sobreviviente de la destrucción del Primer Beit HaMikdash, el primer Gran Templo. El profeta describe que Yehoshua vestía “ropas sucias” (versículo 3) como símbolo de los pecados. En respuesta a la petición del ángel, Dios ordena quitar las ropas sucias y vestirlo con ropas limpias: “Que le pongan un turbante limpio en la cabeza. Y le pusieron un turbante limpio en la cabeza y le vistieron con ropas de gala” (versículo 5). Es posible que las ropas limpias con las que se viste a Yehoshua sean vestiduras sacerdotales.
Desde aquí el ángel pasa a hablar directamente a Yehoshua y le plantea una condición: Así dice el Señor de los ejércitos: “Si anduvieran en Mis caminos, y si guardaran Mis ordenanzas, también tú gobernarás Mi casa; además tendrás a tu cargo Mis atrios y te daré libre acceso entre éstos que están aquí parado” (versículo 7).
El ángel continúa diciendo que además del sacerdocio de Yehoshua, “He aquí que yo voy a traer a Mi siervo el retoño” (versículo 8), es decir, el ángel alude al surgimiento de un rey de la casa de David, y después habrá prosperidad en Iehudá: “Aquel día, declara el Señor de los ejércitos, invitarán cada uno a su prójimo bajo su parra y bajo su higuera” (versículo 10).
Como se infiere de la visión misma, parece que su significado es la regulación del papel de Yehoshua como Cohen Gadol, una alusión a la coronación de un rey en Iehudá y la redención del pueblo.