Síntesis del capítulo,Yejezkel 34

Síntesis del capítulo,Yejezkel 34

Ante nosotros hay dos secciones que tratan sobre los pastores de Israel. En la primera sección hay una descripción de las acciones de los pastores - los líderes de Israel, y cómo Dios salvará a Israel de ellos y será su pastor. En la segunda sección se describe el juicio del rebaño, el pueblo de Israel y el establecimiento de un nuevo pastor que traerá la redención.

Las acciones de los pastores, la salvación del rebaño de los pastores (Versículos 1-16)

El profeta acusa a los pastores de malas acciones: "¡Ay de los pastores de Israel que se apacentaban a sí mismos! ¿caso no deben los pastores apacentar los rebaños?" (versículo 2) y de aquí pasa a describir sus pecados, algunos en alegoría y otros de forma concreta. Como consecuencia de sus malas acciones, el rebaño fue dispersado: "De esta suerte fueron dispersadas por falta de pastor, y han venido a ser comida para todas las fieras del campo, y se han dispersado" (versículo 5). Por lo tanto, Dios anuncia que está a punto de salvar al pueblo de sus pastores: "y demandaré Mis ovejas de la mano de ellos, y haré que cesen de apacentar las ovejas; ni tampoco se apacentarán más los pastores a sí mismos, pues que libraré Mis ovejas de su boca, y no servirán más de comida para ellos" (versículo 10). Dios "inspeccionará" (=cuidará) a su rebaño: "En medio de pastos buenos las pastorearé, y sobre las elevadas serranías de Israel estará su majada; allí yacerán en medio de buen aprisco, y en medio de suculentos pastos pacerán sobre las serranías de Israel" (versículo 14).

El juicio del rebaño y el establecimiento de un nuevo pastor (Versículos 17-31)

Después de que en la sección anterior el profeta se concentró en los pastores y sus acciones, ahora también viene el juicio del rebaño: "He aquí que Yo juzgaré entre oveja y oveja, entre carneros y machos de cabrío" (versículo 17). Dios acusa al pueblo de comportamientos egoístas y malvados: "¿Es por ventura cosa insuficiente para vosotras el que coman los pastos buenos, sino que a lo que sobra de vuestro pasto lo habrán de hollar con vuestros pies” (versículo 18). Después del juicio, Dios describe que establecerá para su rebaño un nuevo pastor: "Y Yo, el Señor, seré el Dios de ellas, y Mi siervo David será el príncipe en medio de ellas: Yo, el Señor, lo he dicho" (versículo 24). Después de esto se describe la situación utópica: "Entonces, el árbol del campo dará su fruto, y la tierra dará su producto, y ellas estarán seguras sobre su propio suelo, y conocerán que Yo soy el Señor, cuando Yo haya roto las varas de su yugo, y las haya librado de mano de aquellos que se servían de ellas" (versículo 27), y así Israel conocerá a Dios: "Y conocerán que Yo, el Señor, su Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son Mi pueblo, dice el Señor Dios" (versículo 30).

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