Sepan de dónde vinieron

Sepan de dónde vinieron

¿Qué está en el centro — la voluntad moral de toda persona recta, la fe religioso-moral en los mandamientos de Hashem, o la razón humana que coloca señales de advertencia?

¿Está prohibido engañar en el comercio o tomar sobornos y torcer el juicio porque estos son actos malos y abominables por su propia naturaleza? ¿Por eso también son "abominación de Hashem"? ¿O debemos mirar con sabiduría las graves consecuencias que se esperan de estos actos y cuidarnos de ellos por los peligros que entrañan? ¿Qué está en el centro — la voluntad moral de toda persona recta, la fe religioso-moral en los mandamientos de Hashem, o la razón humana que coloca señales de advertencia? ¿Y quizás los tres centros coinciden verdaderamente?

Los "Mishlei Shlomó", los Proverbios de Shlomó, sobre este tema continúan las prohibiciones de la Torá y sus advertencias, con citas especialmente claras:

"y soborno no habrás de aceptar, ya que el soborno enceguece a los que tienen visión y deteriora las causas justas" (Shemot, Capítulo 23, Versículo 8);

"no habrás de aceptar soborno, ya que el soborno enceguece los ojos de los sabios y deteriora las causas justas" (Devarim, Capítulo 16, Versículo 19);

"No hagan iniquidad en el juicio, ni en la medida de longitud, ni en el peso, ni en la medida de capacidad. Balanzas justas, pesas justas. Efáh justa habrán de tener. Yo soy Hashem vuestro Dios, que los saqué de la tierra de Egipto" (Vaikrá, Capítulo 19, Versículos 35-36);

"No tendrás en tu bolsa pesa y pesa: grande y pequeña. No tendrás en tu casa efáh y efáh: grande y pequeña. Pesas cabales y exactas habrás de tener; efáh cabal y exacta habrás de tener. Para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Hashem tu Dios te da a ti. Ya que abominación ante Hashem tu Dios es todo el que practica estos: todo el que hace iniquidad" (Devarim, Capítulo 25, Versículos 13-16);

Es claro y explícito que la Torá incluye todas las explicaciones juntas, sin ninguna separación entre el fundamento moral y religioso — "abominación de Hashem... todo el que hace iniquidad" — y la explicación utilitaria que advierte sobre las graves consecuencias del soborno, ante las que incluso los sabios y los justos están expuestos a caer y enredarse.

Pero en la Torá hay también un fundamento histórico, moral y utilitario a la vez, y está relacionado con la salida de Egipto, la elección del pueblo de Israel y su herencia en la tierra que Hashem le dio. El pueblo de Israel, como pueblo elegido que recibió la Torá en Sinai, debe recordar la terrible injusticia de la esclavitud en Egipto, y no le está permitido especialmente caer en una abominación moral, aunque parezca 'leve', porque debe recordarle su sufrimiento en Egipto y las plagas que sufrieron los egipcios.

Y en palabras del Rambam (acrónimo de Rabí Moshé ben Maimón, Maimónides, 1138-1204): [1] "Grave es el castigo de las medidas [defectuosas] más que el de las relaciones prohibidas [consentidas], pues estas son entre la persona y el Lugar (=Dios, haciendo alusión a que Dios está en todo lugar), y aquellas son entre la persona y su prójimo, y quien niega el mandato de las medidas es como quien niega la salida de Egipto...".

Tales fundamentos no aparecen en absoluto en el libro de Mishlei, ya que la sabiduría bíblica es compartida también con "la sabiduría de todos los hijos del Oriente" (Melajim Alef, Capítulo 5, Versículo 10), y es universal en su esencia. Por eso, incluso cuando cita explícitamente el lenguaje de la Torá y unifica el fundamento moral, religioso y utilitario, deja deliberadamente 'afuera' la elección del pueblo de Israel y la historia especial de la salida de Egipto y la entrega de la Torá en Sinai, que son los principios de la Torá, y coloca la moral junto con la utilidad en el centro de la fe religiosa de toda persona dondequiera que esté.

"La balanza engañosa es abominación de Hashem — mas la pesa cabal es Su complacencia" (Capítulo 11, Versículo 1);

"Pesas diversas y diversas medidas — ambas a dos son abominación para Hashem" (Capítulo 20, Versículo 10);

"Abominación para Hashem son las pesas diversas; y la balanza falsa no es buena" (Capítulo 20, Versículo 23);

"Abominación para Hashem es el camino del inicuo — pero Él ama a aquel que sigue la justicia" (Capítulo 15, Versículo 9);

"Perturbador de su misma casa es el que codicia una ganancia injusta — mas el que aborrece los sobornos vivirá" (Capítulo 15, Versículo 27);

"Abominación para Hashem es todo altivo de corazón, de mano en mano (=colaboración de criminales) no quedará sin castigo" (Capítulo 16, Versículo 5);

"De mano en mano no quedará sin castigo [del mal] — y el linaje de los justos será librado" [2] (Capítulo 11, Versículo 21);

"Romana y balanza justas son de Hashem — [según] Sus obras son todas las pesas de la bolsa. Abominación para los reyes debe ser el hacer maldad, porque con la justicia se afirma el trono (=realeza)" (Capítulo 16, Versículos 11-12);

"Piedra preciosa es el soborno a los ojos de su dueño; adondequiera que gira, tiene éxito" [3] (Capítulo 17, Versículo 8);

"El inicuo toma del seno una dádiva para pervertir los caminos del juicio" (Capítulo 17, Versículo 23);

"Abominación de los justos es el hombre malvado — y abominación del inicuo es el recto en su camino" (Capítulo 29, Versículo 27);

"El que labra su tierra se saciará de pan — mas aquel que sigue a los ociosos es falto de entendimiento" (Capítulo 12, Versículo 11) / "se hartará de pobreza" (Capítulo 28, Versículo 19);

"El hombre fiel abundará en bendiciones — mas el que se apresura a enriquecerse [sin justicia] no será inocente" (Capítulo 28, Versículo 20);

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[1] Leyes alusivas al robo, Capítulo 7, Halajá 12.

[2] Como Lot de Sedom.

[3] Quien observa con sabiduría, comprenderá ver las graves consecuencias del soborno.

Gentileza sitio 929

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