En la Torá hay aprox. 80.000 palabras. Entre todas ellas, Dios seleccionó 48 palabras para que recitemos dos veces por día, para que las coloquemos al entrar y al salir de nuestras casas y para que las atemos en nuestro brazo izquierdo y sobre nuestra frente.
Son los primeros versículos que les ensenamos a nuestros hijos y es el último que pronuncia todo judío antes de dejar este mundo.
Es el primer precepto que cumple todo judío/a al llegar a la edad del Bar/bat mitzva.
¿Cuál es importancia de este párrafo? ¿Por qué tanto centralismo?
Leamos el primer versículo:
Shemá Israel Hashem Elokenu Hashem Ejad.
La letra ע y la ד están escritas más grandes
Traducción literal del primer versículo
Escucha Israel Hashem es nuestro Dios Hashem es uno
Preguntas:
• ¿Cuántos mensajes hay en este versículo? ¿Dónde pondríamos las comas?
• ¿Dos mensajes o tres?
• En la antigüedad el acento estaba puesto en el final, pues todos creían en la existencia de divinidades, el tema era recalcar que es uno y no politeísmo.Hoy en día, lo que más hay que recalcar es que Dios existe, pues ya nadie cree en nada…
• ¿Para qué dice Escucha? Que diga directamente el mensaje como dijo en los 10 mandamientos: Yo soy el Eterno tu Dios, no dijo: "Escucha Israel Yo soy…"
• ¿Por qué dice Israel, no sería mejor decir: Oíd todos? Oíd mortales…
• ¿Qué quiere decir que Hashem es nuestro Dios? ¿Es solo nuestro y no de los demás? ¿De los demás seres humanos no es el Dios?
• ¿Qué importancia tiene decir que es uno? Si ya dijimos que es nuestro Dios.
• ¿Para qué hacen falta tantas palabras? podría haber dicho: Hashem es uno, y de ahí se entiende todo lo demás.
Respuestas:
Shemá en hebreo no quiere decir oír. Tal como en español, utilizamos los verbos: oír o escuchar. No son lo mismo. Oír, es oír ruidos, sin prestar atención. Escuchar es prestando atención.
Lo que quiere decir el versículo, es que nos concentremos y entendamos algo importante que va a decir a continuación.
Decimos Israel y no a todos los seres humanos, porque esa es la función y característica del pueblo de Israel, es el primer pueblo que proclama a Dios en el mundo, son los que portan este mensaje para el mundo. Esto es lo que Dios le insinuó al faraón cuando le dice que Israel es su hijo primogénito. Si bien todos los pueblos son hijos de Dios, la diferencia entre el primogénito y los demás hijos, es que el primogénito es el que hace a los padres ser padres, antes de él eran una pareja, pero al nacer el primer hijo se transforman en padres, luego al nacer los demás, ya eran padres… Lo mismo ocurre con Israel y los demás pueblos, es el primer pueblo que proclamó a Dios sobre la tierra.
En las letras del nombre Israel además están incluidas las iniciales de los patriarcas y las matriarcas que fueron los que nos enseñaron, transmitieron y nos inculcaron estos valores: Abraham, YitzhakYaacob, Sara, Rivka, Rajel y Lea
¿Qué quiere decir que Hashem es nuestro Dios? ¿Es solo nuestro y no de los demás? ¿Acaso De los demás seres humanos no es el Dios?
El término Elokim en hebreo tiene tres acepciones, una es sagrada y se refiere a Dios. La segunda, es cuando se utiliza para referirse a los ángeles. Y la tercera, que tampoco es sagrada, es cuando se refiere a los jueces, o reyes, ejemplo de esto lo vemos muchas veces en los salmos en donde el rey David llama Elohim a los jueces, en ese caso ese término no es sagrado.
El factor común que tienen estas tres acepciones, ya sea que se refiera a Dios, ángeles o jueces, es que las tres hacen alusión a algo importante, lo más elevado, el rango más respetado y honorable ya sea entre los humanos, o en el ámbito espiritual.
Resumiendo, podríamos decir que el término Elohim se refiere a aquello que es lo más elevado, lo que está por sobre todo, lo más importante. Es por eso que en el Shemá Israel decimos: Hashem Elokenu, Hashem Ejad. No se trata de que el Eterno es solo Dios nuestro y no de los demás, sino que quiere decir, que para el pueblo de Israel el Eterno es lo más importante. Es el valor más supremo, lo más alto en nuestra escala de valores y lo más trascendente en nuestras vidas.
¿Por qué es tan importante afirmar esto? Porque a medida que somos conscientes de esta verdad suprema, nuestra vida dará un vuelco drástico; nos enfocaremos en lo que realmente es importante y nos concentraremos en alcanzar el verdadero sentido y trascendencia en la vida.
Continúa el Shemá diciendo: Hashem Ejad, porque para muchos individuos Dios es importante, pero también hay otras cosas importantes en su vida, es por eso que si uno les pregunta: - Por un lado me dices que Dios existe y que es muy elevado, entonces: ¿Cómo es posible que no observes el Shabat o los preceptos y en lugar de eso te dediques a cosas tan bajas?Ese individuo nos responderá, que si bien Dios es importante, en la vida hay otras cosas que también son importantes, es decir, para él, si bien Dios es importante, eso no quiere decir que es lo más importante. Es por eso que el Shemá es categórico y nos anuncia: "Dios es lo más importante para nosotros, y solo Él es lo más importante"
¿Qué importancia tiene decir que es uno? Si ya dijimos que es nuestro Dios. Más aún, en la Torá no hay palabras de más, entonces: ¿Para qué repite nuevamente el nombre de Dios? que diga Hashem Elokenu, Ejad.
Repite nuevamente el nombre de Dios porque lo que viene a especificar, que cuando dijimos que Dios es algo importante y supremo, no se trata como mucha gente piensa, que en mi vida hay varios aspectos: el aspecto sentimental, el social, el laboral, el familiar y el religioso también…
No es que está al mismo nivel que otros valores, sino que eso que dijimos que era importante y trascendente, Él y solo Él es lo más importante, todo lo demás está por debajo de eso. Este es el valor supremo en nuestra escala de valores y de él se desprende todo los demás.
Cuando decimos Ejad: único, nos referimos a que no tiene iguales, a que no tiene partes y a que es inimaginable.
Como vemos en este breve versículo encierra los fundamentos principales del judaísmo. Son similares a los dos primeros mandamientos.
También son los dos primeros principios de fe del judaísmo.
• Si este es el resumen de la Torá, ¿por qué no figura el tema del temor a Dios?
• ¿Por qué no figura el tema de la recompensa y el castigo?
¿Qué relación hay entre este versículo y el que le sigue en donde nos encomienda amar a Dios?
• ¿Cómo me puede obligar amar? El sentimiento no es algo que se puede obligar, es algo que nace, es espontaneo.Por ejemplo, si a alguien no le gusta el pescado, no se le puede ordenar que le guste el pescado, puedo ordenarle que lo coma o que lo sirva bien o que lo trate con respeto, pero no que lo quiera o que le guste.
La gran pregunta que debemos hacernos es: cuando el versículo nos dice amar a Dios, ¿se refiere a un sentimiento o a otra cosa? ¿Se trata de un amor emocional o racional?
Rashí, el clásico comentarista de la Torá, cuando explica este versículo, sostiene que cuando dice Amar a Dios, se refiere a servirlo por amor, es decir desinteresadamente.
Y es por eso que no hace falta que nos ordene cumplir todos los preceptos, pues aquel que ama a Dios, Lo sirve (cumple todos los preceptos) por amor a Dios y a ninguna cosa más fuera de Él.
Rashí continúa diciéndonos que no se asemeja aquel que sirve a Dios por temor, con aquel que sirve a Dios por amor, pues aquel que Lo sirve por temor, puede llegar el día que se canse y abandone todo.
Podríamos cuestionarnos: Aun alguien que sirve por amor, ¿se puede acabar algún día ese amor y dejar de servirlo? La respuesta es que Rashí ya nos explicó que no se trata de un amor sentimental que puede acabarse, sino que se trata de servirlo porque comprendo que eso es lo más importante y que es lo que más me conviene, por lo tanto nunca voy a dejar de servirlo.
El motivo por el cual no figura el temor a Dios, es porque aquí estamos apuntando al nivel ideal, servir a Dios por amor pues si lo sirve por temor puede en un determinado momento abandonarlo.
Es por eso que tampoco habla de recompensa y castigo, pues no debe hacerlo por temor a recibir un castigo ni tampoco porque le darán una gran recompensa, lo debe hacer porque es consciente de que eso es lo más importante y lo más correcto hacer. Como por ejemplo, aquel que atiende y salva a alguien que fue atropellado por un auto, no lo hace porque tiene miedo a que lo castiguen si no brinda ayuda, ni tampoco lo hace confiando en que lo van a recompensar, sino que lo hace porque sabe que es lo apropiado hacer, independientemente de la pena que podría tener si no lo hace o la recompensa que le darán
Para profundizar un poco más recurrimos a Rambam. En todos los escritos que compuso figura el amor a Dios.
En el sefer Hamitzvot, la primera mitzva que figura es que Dios existe, luego que Dios es uno y la tercera es amar a Dios. Justo en el orden que aparecen en el Shemá.
En el primer capítulo de su obra maestra, el Mishné Torá, Maimónides dice: cuando el individuo reflexiona acerca de la perfección de la creación y de los preceptos, inmediatamente es invadido por un gran placer, ese placer que siente, es el amor a Dios.
La sabiduría de Dios la podemos percibir observando la creación, la perfección del universo, las leyes naturales, la genética, etc. o también observando Su Torá, la bondad, justicia y sabiduría de Sus leyes. Es como una bola de nieve, cuando más lo conozco, más lo amo y cuanto más lo amo, más voy a querer conocerlo.
¿Hasta cuánto debe amar a Dios? ¿Cómo se puede medir la intensidad de ese amor?
Debe ser similar al amor emocional, como un enamoramiento. Tal como el hombre que está enamorado de una mujer, piensa en ella en todo momento, así debe ser el amor a Dios, pensar en Él al levantarme al acostarme, al caminar, al estar en casa, etc.
¿Hasta cuanto tiene que conocer a Dios? Hasta el punto tal que siempre está pensando en Él y quiere conocerlo más, ya sea por medio de la creación o por Sus palabras. Todo el Shir Hashirim es un ejemplo de este amor.
Hay quienes definen el amor como: "Pensar en la persona amada"
Si queremos tener un parámetro fácil de calcular acerca de cuánto amo yo a Dios, debo tratar de reflexionar cuánto he pensado en Él.
Dime cuanto has pensado en Él o cuánto le has tenido presente y te diré cuánto lo amas.
Muchas veces sucede que la persona dice que ama a Dios o al judaísmo, y cuando le proponemos reunirnos un par de horas a la semana para analizar más ese tema o profundizar en ello, nos dice que no puede, que tiene que trabajar… le proponemos hacerlo en el domingo, que es el día libre, y nos dice que no puede porque tiene que ir con los amigos, le proponemos un tiempito durante el almuerzo, y nos dice que tampoco puede, etc., etc., en realidad esta persona sostiene que ama su judaísmo y a Dios, pero en realidad no está dispuesto a dedicarle ni un momento, ¿qué clase de amor es este?
Este es el motivo por el cual dice "amarás a Dios", no lo dice en forma más imperativa: "ama a Dios" o "debes amar a Dios" Pues esta acción es una consecuencia natural del versículo anterior, si hemos comprendido que Dios existe, que es lo más importante y que es único, entonces la manera más sensata de reaccionar es querer apegarse a Él, conocerlo más y estar ansioso por hacer Su voluntad. Estaremos enfermos de amor.
Luego continúa el versículo diciendo:
בכל לבבך con todo tu corazón
ובכל נפשך con todo tu ser
ובכל מאודך con todo lo más valioso
En la Torá el término: Corazón se refiere a pensamiento, en hebreo se dice: שם לב
Es decir, amar a Dios con todo nuestro pensamiento, en cada proyecto, en cada idea debe estar presente Dios como la escala máxima de mis aspiraciones, cada vez que emprendamos algo, debe estar dirigido a acercarme más a ese ser que amo. El judaísmo no concibe una vida en donde mis acciones estén divorciadas de mis valores.
נפשך se refiere a su vida. Debo amar a Dios aun a costa de mi vida, Si un individuo está dispuesto a entregar su vida por Dios, sin duda que con este acto está demostrando que Dios es lo más importante para él, pues normalmente entregamos algo cuando lo que recibo a cambio es de mayor valor. La gente entrega todo su dinero, sus pertenencias y su trabajo, por conservar la vida; entonces si está dispuesto a entregarla vida por la causa Divina, estaríademostrando que estaúltima es más importante que la vida misma.
מאודך Literalmente quiere decir: "con las cosas que te son caras" y se refiere a amar a Dios aun por sobre todas aquellas cosas que son importantes para ti. Antes ya nos mencionó con el pensamiento y con la vida, las cosas más importantes objetivamente para todo ser humano; ahora nos agrega todas aquellas cosas que son importantes para cada individuo aun subjetivamente. Es por eso que algunos lo traducen como: con todo tu dinero, pues normalmente la persona lo que más ama es su dinero y se sacrifica mucho por él.
Lo decimos dos veces, al levantarme y al acostarme, pues es lo primero y lo último que hago en el día.Si comienzo el día teniendo estos principios en mente, entonces debería administrar el día acorde a ello.Al final del día, nuevamente antes de acostare analizo todo lo que he hecho y corroboro que esté de acuerdo con estos principios. Es como una brújula, con ella planifico el camino que tomaré ese día y al anochecer con ella corroboro que lo transitado durante ese día fue hacia el rumbo correcto.
Este aspecto tiene que ver con el tiempo.
Lo colocamos en las entradas y salidas, pues es con lo que me topo constantemente, no solo debo mantener estos valores en mi casa sino en todos lados a donde voy. Y lo mismo al revés, no solo ser de determinada manera afuera donde todos me ven, sino también en la privacidad de mi hogar seguir siendo así. Este aspecto tiene que ver más con el espacio físico.
Por último estas ideas también tienen que estar selladas y atadas en mi cuerpo (en mí mismo) sobre mi diestra cerca del corazón, y sobre mi cabeza, en mis pensamientos es decir en mis sentimiento-acción y en mi intelecto-pensamientos.
Vemos que la Torá tiene mucha fe en el ser humano, le exige un nivel muy alto, muy altruista.
Otras religiones, dicen que el ser humano es débil y no puede contra sus impulsos y espíritu mezquino, es por eso que no le exigen nada, basta con que confíen en que alguien los salvará. En cambio el judaísmo, apunta muy alto, pues cree en la capacidad del hombre. Tal vez no todos podamos llegar a este nivel superior y grandioso, pero hacia él debemos apuntar.
Ahora podemos entender más por qué el Shemá es tan importante, porque abarca los principios básicos de toda la Torá.
Si sumamos el valor numérico de בכל לבבך ובכל נפשך es 614, porque en realidad, ese nivel de perfección es la meta de toda la Torá, es el objetivo de los 613 preceptos. Lo que viene después, como consecuencia del cumplimiento de los 613 preceptos.
La letra ע y la ד están escritas más grandes. La palabra que se forma es: עד(testigo) pues nosotros al decir el Shemá estamos testimoniando que estos conceptos son verdaderos.
Otro motivo de que la letra ע sea más grande es para que no se confunda con la palabra שמא que quiere decir: "Tal vez, quizás" (y entonces erróneamente entenderá el versículo: Tal vez Dios existe…). En cambio שמע tal como antes dijimos quiere decir: Poner atención. Aquí se trata de una afirmación segura (¡Pon atención! Dios existe, Dios es uno).
La letra ד grande es para que no la confunda con la ר y no lea אחר que quiere decir: otro, justamente lo contrario, queremos recalcar que es uno, no que hay otros.
En resumen: El primer versículo son las ideas verdaderas en las cuales centramos nuestras vidas, son las premisas básicas sobre las que todo está basado.
El segundo versículo nos habla de la relación en nuestra vida diaria con este concepto, es decir, cómo vivir y ser coherente con esa verdad sabida y expresada. Emuná no quiere decir fe, el término Emuná viene de Emet -verdad. Y es la acción de vivir acorde a una verdad captada, así como Tzedaká -ayuda- es la acción de Tzedek -justicia- (ayudar a otros es producto de ser justos, pues es justo que el que tiene más, ayude al que no tiene) Por lo tanto, Emuná es la acción de vivir acorde a un Emet -una verdad- captada.
Los restantes versículos de esta primera parte del Shemá tienen que ver con un desarrollo más detallado de lo expresado en el segundo versículo. Son ejemplos de cómo llevar esos valores a la práctica.