Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
Los preparativos para la travesía desde el monte Sinai
La travesía en el segundo año
La travesía en el segundo año
La travesía en el segundo año
La travesía en el segundo año
La travesía en el segundo año
La travesía en el segundo año
La vaca roja
La travesía en el año cuarenta
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Las llanuras de Moav
Números 23 Versículo 1
Construyó en total veintiún altares en tres lugares: siete en Bamót Báhal, siete en el campo de Tsofin y siete en Báhal Pehór. Y sobre cada altar ofreció un novillo y un cordero; en total había inmolado cuarenta y dos animales.
Números 23 Versículo 3
Versículo 4: “SE MANIFESTÓ ELOHIM A BILHAM...”
Las palabras hebreas יקרה “ikaré” y ויקר “Vaikar”, según los exégetas lingüistas, derivan del vocablo hebreo מקרה “mikré”, “acontecimiento casual y no previsto”.
Basándose en este aspecto lingüístico, Rabbenu Bejayé Ben Asher explica que el don profético de Bilhám no era permanente, como el de los profetas de Israel. El versículo dice literalmente: “Vino Elohim a Bilhám...” (Números 22:9), terminología que el Tanáj nunca emplea cuando D’s. habla con los profetas de Israel. Lo mismo ocurre cuando D’s. se aparece en sueño al rey Abimélej, pidiéndole que devuelva a Saráh a su esposo Abraham (Génesis 20:3).
Por último se repite con Labán, el arameo, cuando partió en persecución de Iahacób para combatirlo o capturarlo: “Vino D’s. a Labán el arameo, en sueño nocturno...” (Génesis 31:24).
Estos tres casos demuestran fehacientemente - según Rabbenu Bejayé Ben Asher - el carácter no permanente e inestable de esta “situación profética”. Tanto Abimélej como Labán y Bilhám serán “instrumentos proféticos para una sola vez, y no por mérito propio sino por el de sus “víctimas potenciales”, que hubieran sido, según el caso: Abraham, Iahacób y el pueblo de Israel.
Por último, cabe notar que una vez transcurrida la situación especial que requiere esta “manifestación profética” de D’s. a través de los individuos mencionados, ellos no tendrán nada más que ver con la profecía, y por eso Bilhám retornará a su profesión de mago o vidente. Por esto el libro de Iehoshúah nos dice que Bilhám, el mago-vidente, fue muerto. (Iehoshúah 13:22).
Números 23 Versículo 5
Números 23 Versículo 7
La parábola empieza en el versículo 9: “Pues desde la cumbre de las peñas...”. (Ibn Hezra).
“En líneas generales, en su profecía, Bilhám está diciendo esta vez: a) Que D’s. no desea que se nos maldiga.
b) Que nosotros somos un pueblo que está en soledad, y que somos Su heredad y Su pueblo.
c)Que no debemos mezclarnos con los gentiles ni formar parte de ellos..
d) Que nuestro final será venturoso en el camino de la rectitud”. (Rambán).
Números 23 Versículo 11
Es norma y estilo del lenguaje bíblico hacer parecer verbo en infinitivo a otro en tiempo pasado a futuro. Por ejemplo: “Oír, habréis de oír…” Éxodo 19:5). Mientras que en el imperativo ocurre lo contrario: precede al infinitivo.
Por ejemplo: “Oíd, oír.” y “Ved, ver.” (Ieshahiahu 6:9).. Existen excepciones, como nuestro versículo en el que el verbo en forma infinitivo aparece a continuación del verbo en tiempo (Ibn Hezra).
La irracionalidad alcanza niveles alarmantes. Las creencias mágicas y las supercherías de Balák, rey de Moab, le hacen buscar y “hallar” todo tipo de recursos para lograr doblegar a Bilhám y convertirlo de profeta en maga No sabemos qué lógica impera en la mente de Balák para pensar: Si Bilham tuviere una visión parcial del pueblo de Israel, va a poder destruirlo!” Tener una visión pardal de las cosas no siempre es una bendición.
Números 23 Versículo 19
Según Rashi, este versículo encierra la idea de que la promesa de D’s. a Israel - ofrecerle lo que se llamará la Tierra de Israel - es inamovible; y esto queda confirmado por el versículo 20, en el que Bilhám no puede revertir la bendición de D’s. para Su pueblo.
Versículo 19: “...NI HIJO DE HOMBRE PARA QUE SE ARREPIENTA…”
Esta idea está formulada con más vehemencia en 1Samuel 15:29: “y también El, Eterno de Israel, no miente ni se arrepiente, ya que no es hombre El para arrepentirse”.
Sin embargo, el Tanáj menciona en varias oportunidades el “arrepentimiento” de D’s.
Recordemos, por ejemplo, al profeta Ioná cuando nos dice que D’s., en Su Magnanimidad y Misericordia, Se arrepiente y no trae el mal. (Ioná 4:2).
Por lo tanto, concluimos que las promesas de bien formuladas por D’s. siempre se cumplirán, mientras que el atributo de Misericordia de D’s. מידת הרחמים “middát harajamim”, hace desaparecer la severidad del Decreto Divino, cuando los hombres vuelven hacia El, con sinceridad y verdad.
Números 23 Versículo 21
Según Ibn Hezra este versículo sugiere que Adonai está con Su pueblo, siempre que éste se aleje de la iniquidad y la perversidad. Bilhám - basándose en esta ideas recomendará a Balák que haga pecar a los hijos de Israel por medio de las hijas de Moab, lo que efectivamente ocurre. (Véase Números 25:1 y s.s.).
Ibn Hezra agrega que una promesa de D’s. a Su pueblo se cumplirá sin ninguna condición. La historia de Israel culminará con un final glorioso, a pesar de los grandes obstáculos que se interponen en su camino. La Palabra de D’s. con certeza se cumplirá.
Números 23 Versículo 23
Rashi nos explica que el pueblo de Israel no necesita recurrir a la magia para conocer la voluntad de D’s. ya que ésta se les transmite mediante los profetas de Israel, “los profetas de la verdad”. (Ibn Hezra).
Números 23 Versículo 24
“Alegoría que vaticina la victoria de Israel sobre los reyes de Quenáhan en la época de Iehoshúah. Aunque es lógico pensar que hace referencia a un evento más cercano, la guerra de Israel contra Midián, episodio bélico sin parangón en el que no cayó un solo hombre de Israel y fueron derrotados y muertos cinco reyes de Midián. (Véase Números 31)”. (Ibn Hezra, citado también por Rabbenu Bejayé Ben Asher, quien vivió aproximadamente ciento treinta años más tarde).