Entre David e Ishboshet (El reinado de David en Hebrón)
Entre David e Ishboshet (El reinado de David en Hebrón)
Entre David e Ishboshet (El reinado de David en Hebrón)
Entre David e Ishboshet (El reinado de David en Hebrón)
El fortalecimiento del reinado de David (El reinado de David en Ierushalaim)
El fortalecimiento del reinado de David (El reinado de David en Ierushalaim)
El fortalecimiento del reinado de David (El reinado de David en Ierushalaim)
El fortalecimiento del reinado de David (El reinado de David en Ierushalaim)
El fortalecimiento del reinado de David (El reinado de David en Ierushalaim)
El fortalecimiento del reinado de David (El reinado de David en Ierushalaim)
David y Batsheva
Luchas internas en la familia de David
Luchas internas en la familia de David
Luchas internas en la familia de David
Luchas internas en la familia de David
El final del reinado de David
El final del reinado de David
El final del reinado de David
El final del reinado de David
2 Shmuel 18 Versículo 1
2 Shmuel 18 Versículo 2
2 Shmuel 18 Versículo 3
2 Shmuel 18 Versículo 4
2 Shmuel 18 Versículo 5
2 Shmuel 18 Versículo 6
2 Shmuel 18 Versículo 7
2 Shmuel 18 Versículo 8
2 Shmuel 18 Versículo 9
2 Shmuel 18 Versículo 10
2 Shmuel 18 Versículo 11
2 Shmuel 18 Versículo 12
2 Shmuel 18 Versículo 13
2 Shmuel 18 Versículo 14
- El corazón de su padre, cuando David lo perdonó y lo dejó volver.
- El corazón de esos jueces y hombres destacados que fueron con él a Hebrón, haciéndoles creer que iban para ofrecer una ofrenda a Dios, cuando en realidad se trataba de comenzar la rebelión y proclamarse rey en lugar de David.
- El corazón del pueblo de Israel, cuando se apostaba en la puerta del palacio y les decía a todos los que venían a un juicio por algún pleito con su prójimo que ellos no serían escuchados dentro del palacio y que no dictaminarían a su favor, y que, si él fuera juez, de seguro les daría la razón.
Ralbag explica que, a pesar de haberle clavado los dardos en su pecho, Abshalom aun permanecía agonizante, pero aun con vida. Probablemente, al haberse golpeado Abshalom contra las ramas de los árboles mientras corría montado en su mula, habrá quedado inconsciente o mal herido por el golpe en la cabeza, es por eso que no logró liberarse y huir. Los sabios del Midrash, dicen que, Abshalom era un hombre diestro en la lucha y contaba con espada, por lo tanto, ¿Por qué no desenvainó su espada y cortó los pelos que lo tenían enganchado contra las ramas y así liberarse? A esto responden que, al estar colgado, Abshalom miró hacia el suelo y vio que las puertas del Gueinóm (¿infierno?) estaban abiertas bajo él, es por eso que pensó para sí, es mejor que me quede aquí colgado que caer allí. Probablemente el mensaje o moraleja de este Midrash es que, Abshalom sabía que para él estaba todo perdido, y que, en caso de sobrevivir, solo le esperarían desgracias y castigos por lo que hizo, ya sea por parte del rey o por parte de sus propios hombres a quien arrastró hacia una derrota vergonzosa. Acerca del tema de ¿por qué Abshalom fue castigado, si al fin y al cabo, estaba llevando a cabo lo que Dios había dicho acerca de David por intermedio del profeta Natán (ver capítulo 12 versículos 11 y 12)? Para responder esta pregunta citaremos lo que escribe Rambam en la introducción al Pirke Avot (Shemoná Perakim): Con respecto a este tema, nos queda un punto por aclarar, y es la existencia de algunos pasajes bíblicos en los cuales pareciera que Dios determina la conducta rebelde (de ciertos hombres), forzándolos (a actuar así), esto es absolutamente incorrecto, y es necesario que lo aclarare, pues muchos se han confundido en este punto. Ejemplo de esto es lo que se le dijo a Abraham: “Le dijo a Abram: has de saber que tu simiente será extranjera en una tierra que no les pertenece; los esclavizarán y los torturarán cuatrocientos años” (Gen. 15:13) Han preguntado: ¿Acaso no se expresa aquí que se ha decretado sobre Egipto que esclavizarán a la simiente de Abraham? entonces, ¿por qué los castigó si ellos estaban destinados a esclavizarlos, tal como se había decretado? La respuesta, sin embargo, es la siguiente: Esto es similar a que Dios dijese que entre los que nacerán habrá rebeldes y disciplinados, justos y malvados. Esta aseveración no tiene nada de malo, aunque no por esta disposición se hace obligatorio que tal hombre malvado sea malvado, o aquel hombre justo sea justo. Si no que todo aquel que haya escogido ser malvado, lo hizo con su libre albedrío. Si hubiese querido ser justo, lo hubiera sido, sin que nada se lo impidiese. Asimismo, con el justo, si hubiera querido ser malvado, nada se lo hubiera impedido, pues lo que el santo Bendito Él dijo, no se refiere a cada individuo particularmente, como para que pudiera decir: estoy condenado (a actuar de tal manera), si no que esta afirmación se refiere al conjunto en general, quedando cada hombre en particular con su libre albedrío en forma intacta. Así cada egipcio, que esclavizó y torturó ( a los hebreos), si hubiese querido no esclavizarlos (hubiera podido pues) tenía elección para ello ya que Dios no decretó sobre un particular que los esclavizara. (Prueba de ello es la hija del faraón que decidió proteger y mantener con vida a Moisés.) Esta misma respuesta utilizaremos para lo que se declara: “He aquí tu reposarás con tus padres, pero se levantará este pueblo y se prostituirá tras dioses extraños” (Deut. 31:16). Así también, podríamos caer en el error de suponer que forzosamente deberían existir individuos que practiquen la idolatría, pues de no ser así, resultaría que la advertencia escrita en la Torá acerca del castigo para todo aquel que hace idolatría, estaría demás. Así también caerían en esta errónea conjetura con respecto a todos los castigos mencionados en la Torá. (Por lo tanto, supondríamos que aquellos individuos que hacen idolatría, están condenados a ser idolatras y no que ellos eligieron serlo; pues de no ser así, entonces lo que dice la Torá acerca del castigo, está de más, ya que si no habrá idolatras, no hace falta que advierta del castigo y por ser que la Torá sí nos habla del castigo, entonces de seguro que habrá individuos que estarán destinados a practicar la idolatría y esto no es así, sino que es como se explicó en el párrafo anterior a este) Por lo tanto, no porque encontramos la pena de lapidación (SEKILA) en la Torá vamos a declarar que aquel que profanó Shabat, estaba destinado a profanarlo. Ni tampoco a causa de las maldiciones que se encuentran en la Torá diremos que, aquellos que practicaron idolatría y por ende recaen sobre ellos las maldiciones, estaban condenados a practicarla. Si no que, con su libre albedrío practicó idolatría el que la practicó, por lo tanto, recae sobre él el castigo.2 Shmuel 18 Versículo 15
2 Shmuel 18 Versículo 16
2 Shmuel 18 Versículo 17
2 Shmuel 18 Versículo 18
2 Shmuel 18 Versículo 19
2 Shmuel 18 Versículo 20
2 Shmuel 18 Versículo 21
2 Shmuel 18 Versículo 22
2 Shmuel 18 Versículo 23
2 Shmuel 18 Versículo 24
2 Shmuel 18 Versículo 25
2 Shmuel 18 Versículo 26
2 Shmuel 18 Versículo 27
2 Shmuel 18 Versículo 28
2 Shmuel 18 Versículo 29
2 Shmuel 18 Versículo 30
2 Shmuel 18 Versículo 31
2 Shmuel 18 Versículo 32