El reinado de Shlomó
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El reinado de Shlomó
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De la división del reino a Ajav
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Los capítulos de Eliahu
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El reinado de Ajav
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1 Reyes 9 Versículo 1
Malbim explica que tanto la casa del Señor como el palacio del rey eran construcciones necesarias. Sin embargo, Shlomó llevó a cabo muchas otras obras adicionales con el propósito de engrandecer su reino, tales como la fundación de nuevas ciudades, la construcción de murallas, cuarteles, almacenes y otras edificaciones similares.
1 Reyes 9 Versículo 2
Don Isaac Abarbanel explica que la primera vez que Dios se dirigió a Shlomó se menciona en 3:5: "Y en Guibón el Señor se le apareció a Shlomó en un sueño de noche, y Dios le dijo: Pide lo que quieras que Yo te conceda…". En ese evento, Shlomó únicamente pidió sabiduría. Sin embargo, la segunda ocasión, mencionada en 6:11: "Y la palabra del Señor vino a Shlomó, diciendo: En cuanto a esta casa que estás edificando, si anduviereis en Mis estatutos, etc.", no fue una profecía directa. En esa instancia, Dios envió el mensaje a Shlomó por medio de otro profeta. Por ello, aquí se especifica "por segunda vez, tal como se le había aparecido en Guibón", ya que en ambas ocasiones la visión de Dios fue directa y no a través de un intermediario.
1 Reyes 9 Versículo 3
¿Por qué dice: tu oración y tu súplica? ¿Qué diferencia hay entre una y otra? ¿a qué se refiere cuando dice: poniendo allí Mi Nombre? ¿qué quiere decir: en ella estarán Mis ojos y Mi corazón? ¿Por qué dice: para siempre y luego dice: todos los días?
Los comentaristas señalan que Shlomó en su extensa plegaria del capítulo anterior, pidió esencialmente dos cosas:
Que la presencia Divina repose en la cada que construyó
Que no se trunque y continue la dinastía de David en el reinado de Israel.
Cuando dice "he consagrado esta casa que has edificado," se refiere a dos aspectos:
poniendo allí Mi Nombre: Esto alude a que Su presencia será percibida por todos allí.
en ella estarán Mis ojos y Mi corazón: Esto indica que Dios brindará un cuidado providencial sobre este lugar más que en cualquier otro.
El comentarista Malbim explica la diferencia entre: para siempre y: todos los días
todos los días hace referencia a que eso será en forma constante todo tiempo que esté en pie, es decir, en ella estarán Mis ojos y Mi corazón, que brindará un cuidado providencial más que en cualquier otro lugar, todo el tiempo que el Templo se mantenga en pie, hasta que sea destruido
"Para siempre" alude a la santidad eterna del lugar, incluso si el Templo es destruido. Ese espacio siempre será considerado consagrado y sagrado para Dios.
Daat Mikrá menciona que, tal como se describe al principio del capítulo anterior (8:10): "Y sucedió que cuando los sacerdotes salieron del lugar santo, la nube llenó la casa del Señor… Entonces Shlomó dijo: ‘El Señor ha dicho que Él moraría en la densa nube.’" Cuando la nube llenó el interior del Templo, eso demostró que Dios había consagrado aquel lugar.
Shlomó también había pedido 8:29 que Tus ojos estén abiertos noche y día sobre esta casa, hacia el lugar del cual has dicho: "Mi Nombre estará allí" es por eso que Dios le responde casi con las mismas palabras: poniendo allí Mi Nombre para siempre; en ella estarán Mis ojos y Mi corazón todos los días.
Por ser este el lugar donde la presencia divina se manifestó, se dictaminó en la ley judía, tal como lo explica Rambam en Hiljot Bet Habejirá 7:5: "La persona no debe ser irrespetuosa o desconsiderada cuando se encuentra frente a la puerta oriental del santuario, que es la Puerta de Nicanor, pues ella está justo en frente del Lugar más Santo. Todo aquel que entre al santuario caminará en forma tranquila, por todo lugar donde le sea permitido entrar, y se verá a sí mismo como estando ante Dios, como está dicho: ‘Mis ojos y Mi corazón estarán en ella todos los días.’ Y caminará con temor y temblor, como está dicho: ‘En la casa de Dios andaremos con respeto y temor reverencial.’"
Aunque, a causa de nuestros pecados, el Templo hoy está destruido, de todas maneras el individuo debe comportarse allí como si estuviera en pie. No debe entrar excepto donde está permitido, no debe sentarse en el patio, ni apoyar su cabeza contra la puerta oriental, como está dicho: "Mis sábados guardaréis y guardaréis un respeto reverencial en Mi santuario."
Tal como la observancia del sábado es un precepto eterno y perpetuo, también lo es el respeto reverencial al santuario. Aunque el Templo esté destruido, su santidad permanece allí.
Hay quienes sostienen que a esto se refiere en el Cantar de los Cantares 5:1 cuando dice: He venido a mi huerto, hermana Mía, novia Mía. He recogido Mi incienso junto con Mis especies, He comido de Mi Panal con Mi miel, he bebido de Mi vino con Mi leche. Comed amigos, bebed y embriagaos los amados.
1 Reyes 9 Versículo 4
Ahora Dios responde a la segunda petición de Shlomó: que la dinastía de David no se interrumpa y continúe en el trono de Israel. Le asegura que esto será concedido, pero bajo ciertas condiciones:
integridad de corazónActuar con integridad de corazón se refiere a los pensamientos y las intenciones. Es decir, no debe tratarse de acciones externas realizadas para obtener algún beneficio, sino de una actitud sincera y desinteresada.
rectitud Rectitud implica actuar correctamente en las acciones. Esto significa evitar realizar cosas incorrectas o moralmente reprobables.
Cuando dice: haciendo conformetodo lo que te he mandado, cuidando Mis estatutos y Mis ordenanzas se refiere al aspecto entre el hombre y Dios:
haciendo conformetodo lo que te he mandado Cuidando de cumplir todos los preceptos que Dios le ordenó
cuidando Mis estatutos y Mis ordenanzas Evitar transgredir aquello que Dios ha prohibido.
Don Isaac Abarbanel hace una observación perspicaz: en toda la extensa plegaria de Shlomó en el capítulo anterior, él enfatiza que la bendición y la protección de Dios dependían de que el pueblo se comportara con fidelidad y justicia. Sin embargo, en ningún momento menciona su propia actitud personal. Por eso, Dios le recuerda que no solo depende del pueblo, sino también de la conducta de Shlomó. Por ello, le dice: "Y en cuanto a ti, si andas delante de Mí como anduvo tu padre David, con integridad de corazón y con rectitud, haciendo conforme a todo lo que te he mandado y cuidando Mis estatutos y Mis ordenanzas…"
1 Reyes 9 Versículo 5
Daat Mikrá dice que lo que había solicitado Shlomó en 8:25 Ahora pues, oh Señor, Dios de Israel, cumple con Tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: "No te faltará quien se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino para andar delante de Mí como tú has andado delante de MíDios se lo confirma y así veremos que la dinastía de reyes de la casa de Yehudá, siempre será un linaje interrumpido, donde luego del padre reina el hijo, algo que no sucedió con la dinastía del reino de Israel.
1 Reyes 9 Versículo 6
En uno lo dijo en forma positiva,si andas delante de Mí …, haciendo conforme a todo lo que te he mandado y cuidando Mis estatutos y Mis ordenanzas… En cuanto a la continuidad del templo lo hace por la parte negativa: os apartáis de Mí y no guardáis Mis mandamientos
1 Reyes 9 Versículo 7
La magnitud de su desolación y derrota será tan grande que el pueblo de Israel se convertirá en un refrán entre las naciones. Tanto así que, cuando se quiera hacer referencia a algo derruido o oprimido, se dirá: "derruidos y oprimidos como el pueblo de Israel."
1 Reyes 9 Versículo 8
Malbim dice que, cuando un lugar es más conocido y sagrado a los ojos de todos, más es su asombro al verlo arruinado.
1 Reyes 9 Versículo 9
¿A qué se refiere cuando dice: Porque abandonaron al Señor su Dios? ¿Por qué Dios castiga tan duramente al pueblo de Israel por hacer idolatría, mientras que a los demás pueblos que sirven a dioses paganos no los castiga de la misma manera? ¿Acaso no había dicho Dios anteriormente en el versículo 3 estarán Mis ojos y Mi corazón todos los días?
Daat Mikrá sostiene que, cuando dice: Porque abandonaron al Señor su Dios se refiere a que abandonaron los preceptos que Dios les encomendó en la Torá, tal como dijo antes en el versículo 6 Pero si en verdad vosotros o vuestros hijos os apartáis de Mí y no guardáis Mis mandamientos y Mis estatutos que he puesto delante de vosotros, y os vais y servís a otros dioses y los adoráis
El Malbim explica que este duro castigo que Dios le impone al pueblo de Israel por haber servido a dioses paganos se debe a que, a diferencia de los demás pueblos que rinden culto a todo tipo de ídolos, el pueblo de Israel fue redimido por Dios de Egipto, la tierra de la idolatría, para alejarlos de todas esas falsedades. Dios les reveló la verdad y les otorgó leyes correctas y sabias para que pudieran elevarse y trascender hacia la vida del mundo venidero. De este modo, el pueblo de Israel sería un ejemplo para las demás naciones. Por eso Dios hace con ellos un pacto, para que sean un pueblo especial y maestros para los demás. Este testimonio estaba representado por las tablas que están en el arca de la alianza, ubicada en la parte más sagrada del templo. Esa es la razón por la cual Dios es más estricto con ellos.
Don Isaac Abarbanel cita lo dicho en Irmiahu 40:2 por Nabujadnetzar, inmediatamente después de haber destruido la ciudad de Jerusalén y el templo: “Tomó, pues, el capitán de la guardia a Irmiahu y le dijo: ‘El Señor, tu Dios, decretó esta calamidad contra este lugar. El Señor la ha traído y hecho tal como había dicho. Porque vosotros pecasteis contra el Señor y no escuchasteis Su voz, por tanto, os ha sucedido esto.’” De aquí vemos que todos los pueblos supieron y entendieron lo que Dios había dicho a Shlomó.
Abarbanel continúa diciendo: ¿Acaso no había dicho Dios anteriormente en el versículo 3: estarán Mis ojos y Mi corazón todos los días?
El Midrash Tehilim, capítulo 11, y Bereshit Rabá, al inicio del capítulo 2, explican:
En Salmos 3:5 se dice: "Con mi voz clamaré al Señor, y Él me responderá desde su santo monte, Selá." De aquí aprendemos que, incluso después de la destrucción, el monte permanece en su santidad. Observa lo que está escrito en Ezrá 1:3: "Y edificará la casa del Señor, el Dios que está en Jerusalén." Rabí Aja dijo: La Presencia Divina nunca se aparta del Muro Occidental del Templo, como se dice (Cantar de los Cantares 2:9): "He aquí, él está detrás de nuestra pared."
Por último, Don Isaac Abarbanel expresa una hermosa esperanza de reconstrucción de Jerusalén y su templo, deseando que ocurra en nuestros días. El hecho de saber que la Presencia Divina nunca se apartó de aquel lugar es un gran consuelo y una inmensa esperanza para el pueblo que camina sometido por las tinieblas de sus opresores, porque todavía verán una gran luz. Pues Él, repentinamente, vendrá a Su Templo, el Señor, el Amo de los Ejércitos, nuestro Dios. Él no guardará silencio. Reconstruirá el monte de Sión, restaurará la casa de David que ha caído, y Su Templo será superior a los de los reyes de la tierra.
1 Reyes 9 Versículo 10
Don Isaac Abarbanel dice que: Tras narrar los edificios que construyó Shlomó y todas sus oraciones, quiso recordar también los grandes y notables hechos realizados durante su reinado. Todo este relato tenía como objetivo mostrar sus virtudes, su riqueza y su sabiduría, como ya he mencionado en ocasiones anteriores. Este relato surge de forma progresiva debido a la necesidad de los temas y de la estructura de la narración.
Lo primero, que se menciona fue los veinte años en los que Shlomó edificó la Casa del Señor y su propio palacio.
Acorde a algunos comentaristas, eso está aludido en lo que dice en el Cantar de los Cantares capítulos 3 y 4.
1 Reyes 9 Versículo 11
¿Cómo es posible que Shlomó entregue a otro pueblo parte de la tierra prometida? ¿Acaso no está prohibido hacer semejante cosa? ¿Por qué hace esto Shlomó?
Jiram, rey de Tiro, asistió al rey Shlomó con madera de cedro, madera de ciprés y oro, todo lo que este deseó. Esto se expresa como un acto de grandeza y generosidad por parte de Jiram hacia Shlomó.
En recompensa por esta ayuda, el rey Shlomó entregó a Jiram veinte ciudades en la región de Galilea. Sin embargo, se menciona en Dibre Haiamim II 8:2, que Jiram otorgó primero a Shlomó ciudades para asentar a los israelitas, como dice: "Y las ciudades que Jiram dio a Shlomó, Shlomó las reconstruyó y estableció allí a los hijos de Israel." Los comentaristas escriben que, inicialmente, Jiram dio estas ciudades a Shlomó, y éste, en reciprocidad, le entregó las veinte ciudades mencionadas aquí, como un acto destinado a fortalecer la alianza y la hermandad entre ambos reyes.
1 Reyes 9 Versículo 12
Don Isaac Abarbanel dice que, Jiram salió a ver aquellas ciudades, es decir, para evaluar si podría obtener de ellas, año tras año, el trigo y el aceite que Shlomó le había prometido antes en 5:23 Mis siervos las bajarán desde el Líbano hasta el mar, y yo haré de ellas balsas para ir por mar hasta el lugar adonde me indiques y allí haré que las desaten y tú te las llevarás. Entonces cumplirás mi deseo dando alimento a mi casa. Dio, pues, Jiram a Shlomó todo lo que deseaba de las maderas de cedro y de ciprés. Y Shlomó daba a Jiram veinte mil coros de trigo como alimento para su casa, y veinte coros de aceite extra virgen; esto daba Shlomó a Jiram año tras año.
Pero, cuando Jiram vio estas ciudades, no le parecieron satisfactorias, ya que consideró que ellas no producirían tanto trigo y aceite como él esperaba
1 Reyes 9 Versículo 13
En Dibre Haiamim se informa que, debido a que esas ciudades no fueron del agrado de Jiram, Shlomó las reconstruyó. Por eso se dice allí 'que Jiram dio a Shlomó', queriendo decir que se las devolvió, ya que originalmente le pertenecían a Jiram.
Entonces Shlomó, las reconstruyó para demostrar que no eran malas como le habían parecido a Jiram. Además, asentó en ellas a los hijos de Israel, ya que los hombres de Jiram no se establecieron allí para arar y sembrar. Por ello, Shlomó puso a los hijos de Israel para trabajar la tierra.
Asimismo, continuó enviándole a Jiram, año tras año, el trigo y el aceite que se había comprometido a darle.
1 Reyes 9 Versículo 14
Don Isaac Abarbanel explica que, lo Jiram envió al rey, los ciento veinte talentos de oro, esto se menciona aquí para indicar que, aunque Jiram no se sintió complacido con las ciudades que Shlomó le dio para tomar de ellas el trigo y el aceite que le daba año tras año, sin embargo, su corazón no se alejó de servir al rey Shlomó con toda su voluntad. Porque después de abandonar las ciudades, le envió ciento veinte talentos de oro. Esto muestra que Jiram mantuvo su pacto y no se desanimó, y por su firme amistad con Shlomó siguió adelante. Por eso se escribió esto en este lugar.
En cuanto al asunto de este envío, como menciona más adelante en el versículo 27 Y envió Jiram a sus siervos con la flota, marineros que conocían el mar, junto con los siervos de Shlomó. Y fueron a Ofir, y tomaron de allí oro, cuatrocientos veinte talentos, que llevaron al rey Shlomó es decir que después Shlomó envió su mercancía en los barcos de Jiram a Ofir para traer de allí oro, ya que todavía no tenía barcos propios como los tuvo después. Y se menciona aquí que Jiram le envió este oro traído de Tarsis por medio de sus sirvientes, no como un regalo gratuito, sino que por medio de él llegó a Shlomó desde Ofir.
Daat Mikrá señala que, más adelante, en 10:10 también la reina de Saba le entregará a Shlomó como ofrenda 120 talentos de oro.
Cada talento equivale aproximadamente a unos 30 kilogramos, es decir, le entregó en total unos 3.600 kilos de oro, (al precio del oro de hoy en día serían aproximadamente unos 12 millones de dólares)
1 Reyes 9 Versículo 15
Radak dice que el impuesto es lo que había dicho antes en 5:27 El rey Shlomó impuso un tributo a todo Israel, y el tributo fue de treinta mil hombres. Y los envió al Líbano, en relevos de diez mil cada mes; y se quedaban un mes en el Líbano y dos meses en su casa. Y Adoniram estaba al frente del tributo. Shlomó tenía setenta mil hombres que llevaban las cargas, y ochenta mil canteros en las montañas.
Daat Mikrá dice que parte de este tributo es lo que mencionará más adelante en los versículos 20 a 23.
Continúa Daat Mikrá diciendo que, Milo, viene del término hebreo relleno y se refiere aparentemente al relleno del valle que había entre el monte del Templo y la ciudad de David (otros sostienen que se refiere al valle entre la ciudad de David y el monte de los Olivos) convirtiéndolo en un lugar amplio y hermoso cerca de Sión, menciona que lo construyó debido a la hija de Faraón, cuya casa estaba cerca de allí,
Jatzor, queda en el norte del Israel, entre Rosh Piná y Metula, frente a Hayelet Hashajar.
Estas ciudades ya fueron mencionadas anteriormente y eran ciudades importantes de los Cnaanitas que estaban ubicadas en lugares estratégicos de los caminos que conducían desde Egipto a la Mesopotamia que eran las rutas comerciales de la época, ver en Yehoshua 11:10. De esta manera nos va mencionando que Shlomó, no solo construyó ciudades, sino que su reino ocupó un lugar preponderante en el comercio internacional lo que hizo florecer mucho más su economía importancia y diversidad laboral para todo el pueblo.
1 Reyes 9 Versículo 16
En Yehoshua 16:10, durante el relato de la conquista de la tierra de Israel, se afirma que la tribu de Efraim no pudo conquistar la ciudad de Guezer: "Y no echaron al Cnaaní que habitaba en Guezer; y habitó el Cnaaní en medio de Efraim hasta este día, bajo tributo servil." Asimismo, en Shofetim 1:29 se reitera: "Efraim no desterró al Cnaaní que habitaba en Guezer; sino que habitó el Cnaaní en medio de ellos en Guezer."
No cabe duda de que Mitzráim, a pesar de la devastación tras la salida de Israel y las plagas enviadas por Dios, logró recuperarse con el tiempo y volvió a ser una potencia dominante. El Faraón entendió que, para el pueblo de Israel, el hecho de tener a los Cnaanim viviendo entre ellos, especialmente en una ciudad ubicada estratégicamente en el cruce de caminos, como lo era Guezer, representaba tanto un desperdicio como un obstáculo para su independencia comercial. Por esta razón, consideró que entregar Guezer como presente y regalo de bodas a Shlomó sería un obsequio digno y apreciado por él.
Ante el poderoso ejército egipcio, los Cnaanim no tenían forma de resistir. Y aunque Shlomó podría haberlos derrotado por sí mismo, aparentemente optó por no hacerlo para evitar violar el pacto realizado con la tribu de Efraim en los tiempos de Yehoshua y los Shofetim, como se menciona en Shmuel I 7:14.
1 Reyes 9 Versículo 17
1 Reyes 9 Versículo 18
Daat Mikrá dice que Tadmor quedaba a unos 250 kilometros al noreste de Damasco en el camino a la Mesopotamia desde Siria. Los griegos y los romanos la llamaron: Palmira, por las palmeras que allí había, este territorio quedaba justo en donde comienza el desierto entre Siria e Irak.
1 Reyes 9 Versículo 19
Asimismo, Shlomó edificó ciudades para albergar los carros, los caballos y los jinetes. Estas ciudades estratégicamente ubicadas permitían responder de inmediato en caso de necesidad, desalentando posibles ataques enemigos, ya que sabían que siempre había guarniciones cercanas listas para intervenir rápidamente con un potencial bélico inmediato.
1 Reyes 9 Versículo 20
En cambio, todo el pueblo restante de los Emorim, Jitim, Peritzí, Jiví y los Iebusí, que no pertenecían a los hijos de Israel y que no se convirtieron, fueron puestos por Shlomó a realizar trabajos de construcción.
1 Reyes 9 Versículo 21
1 Reyes 9 Versículo 22
1 Reyes 9 Versículo 23
Don Isaac Abarbanel explica que, aunque legalmente, de acuerdo con los atributos de un rey tal como lo había estipulado Shmuel, el rey podía acudir a sus súbditos para que trabajaran en la construcción de la Casa de Dios, la muralla de Jerusalén y el resto de las ciudades, Shlomó no actuó de esta manera. En su lugar, los hijos de Israel trabajaron en estas edificaciones por cuenta propia y esfuerzo personal. Shlomó no los esclavizó ni los obligó; aquellos que quisieron colaborar lo hicieron como asalariados.
En cambio, quienes no pertenecían al pueblo de Israel sí lo hicieron como tributo, tal como se menciona en el versículo 21. Sin embargo, los hombres del pueblo de Israel eran considerados hombres de guerra. Esto significa que estaban preparados para acudir a la batalla si se presentaba un conflicto en la tierra. Aunque hubo paz durante los días de Shlomó, este tenía caballería y hombres de guerra listos para actuar en caso de necesidad. Esto era una estrategia efectiva para disuadir posibles ataques, ya que el enemigo sabía que siempre había fuerzas armadas en alerta.
Entre ellos también se encontraban sus servidores, es decir, aquellos que atendían las necesidades del rey, junto con sus ministros, quienes eran hombres de consejo y honor. También sus oficiales y los responsables de los carros provenían de entre ellos. Sin embargo, no realizaban trabajos de construcción como los pueblos mencionados anteriormente, quienes estaban sujetos a trabajos forzados."
1 Reyes 9 Versículo 24
Daat Mikrá destaca que, anteriormente, en 7:8, se mencionó: 'Y una casa haría para la hija de Faraón que Shlomó había tomado por mujer, como este recinto'. Esto hacía referencia a la intención y lo planificado, pero en este versículo se nos informa cuándo finalmente lo llevó a cabo y quedó inaugurado.
Rashí y Ralbag explican que está escrito: 'Entonces la hija de Faraón...', no para describir su situación, ya que no era este el lugar adecuado, sino para destacar que en el relato de las construcciones, al mencionar que Shlomó edificó el Miló, se recuerda qué lo llevó a realizar esta obra. No era una necesidad imperiosa, como lo eran las murallas de Jerusalén o las ciudades fortificadas y otros edificios. Más bien, se señaló que esto sucedió porque la hija de Faraón subió de la Ciudad de David, la casa donde David había residido, para habitar en su nueva casa. En honor a su casa, Shlomó construyó el Miló, que estaba junto a ella, y lo destinó a ser un espacio recreativo, como jardines o áreas al aire libre.
Los comentaristas afirman que el encargado de rellenar y reconstruir el Miló fue nada menos que Yerobam, hijo de Nebat, quien más tarde arrebataría la mitad del reino al hijo de Shlomó. Este mismo personaje será, más adelante en 11:26, uno de los que se rebelen contra Shlomó.
La razón por la cual la hija de Faraón subió de la casa de David se menciona en el Sefer Dibre Haiamim II 8:11. Allí se explica que esto ocurrió debido a la santidad de la casa de David, ya que no era apropiado que una mujer no judía habitara en ese lugar, para evitar que se dijera que la hija de Faraón residía donde el arca había estado. Y esto es lo que se dice allí:: 'Y Shlomó hizo subir a la hija de Faraón desde la Ciudad de David a la casa que le había construido, porque dijo: No morará ninguna mujer en la casa de David, rey de Israel, porque los lugares donde vino el arca de Dios son sagrados.'
Por lo tanto, esta narrativa tiene como objetivo destacar que Shlomó llevó a cabo muchas grandes y magníficas construcciones. No impuso impuestos a Israel ni pidió donaciones u ofrendas, como hicieron los hombres del desierto para el Tabernáculo. No tomó nada de los hijos de Israel, salvo el tributo de trabajo de los extranjeros que se mencionó anteriormente."
1 Reyes 9 Versículo 25
Tras mencionar la grandeza de Shlomó en las construcciones que realizó, el texto también resalta su generosidad al proveer los recursos necesarios de forma diaria, mensual y anual para las ofrendas del Templo.
Daat Mikrá explica, como ya se señaló antes en 3:4, que esto no significa que fuera el propio Shlomó quien realizara las ofrendas, sino que estas se llevaban a cabo a través de los sacerdotes, quienes eran los designados por Dios para esta labor. Aquí se hace referencia a que todo se realizaba con los recursos financieros de Shlomó, lo mismo respecto a la quema del incienso.
Aunque el texto enfatiza que se brindaban tres veces al año, se refiere a las festividades de Pesaj, Shavuot y Sucot, en las cuales todo el pueblo acudía al santuario. Durante estas ocasiones, el volumen de ofrendas era significativo, y aun así Shlomó cubría todos los gastos necesarios.
De esta forma, la Casa de Dios quedó completamente concluida, no solo en términos de su construcción física, sino también en su funcionamiento cotidiano.
1 Reyes 9 Versículo 26
Según Daat Mikrá, esto se debe a que, por primera vez en la historia, el pueblo de Israel tendría una flota de barcos mercantes. Hasta ese momento, solo existían barcazas privadas operadas por pescadores independientes. Sin embargo, ahora se trataba de una flota naval de dimensiones comerciales, e incluso es probable que incluyeran embarcaciones capaces de brindar protección.
A partir de este momento, Israel se convirtió en un eslabón clave en el comercio internacional. Antes de la existencia del Canal de Suez, el puerto en el mar Rojo era un paso obligatorio para transportar mercancías desde Asia Menor hacia Europa por vía marítima. Las embarcaciones desembarcaban en Elat, y desde allí las mercancías eran llevadas por tierra hasta algún puerto del Mediterráneo, como Ashdod o Yaffo o la misma Tzor del rey Jiram, amigo de Shlomó y socio como dirá en el próximo versículo.
Una obra de tal magnitud solo podía ser realizada por un rey
1 Reyes 9 Versículo 27
Rashí y Ralbag explican que el pueblo de Jiram residía en la ciudad de Tzor, un importante puerto en el Líbano. Por ello, tenían amplia experiencia en la navegación y en el manejo de barcos y rutas marítimas, algo que los hombres de Shlomó no poseían. Como se mencionó en el versículo anterior, esta era la primera vez que el pueblo de Israel contaba con una flota. Debido a la falta de experiencia de los marineros de Shlomó, los hombres de Jiram los instruyeron en todo lo que sabían, capacitándolos para navegar.
Por otro lado, Daat Mikrá sugiere que Jiram no solo envió marineros experimentados para enseñar a los hombres de Shlomó, sino también para participar en la construcción de las embarcaciones, ya que los hombres de Jiram eran expertos en esta tarea.
1 Reyes 9 Versículo 28
Según Daat Mikrá, Ofir se refiere al territorio que actualmente conocemos como Somalia.
Como ya se mencionó en el versículo 14, cada talento equivale a aproximadamente 30 kilogramos, lo que suma un total de 12,600 kilos de oro (que al precio actual del oro equivale a unos 1,200 millones de dólares).
Los comentaristas concuerdan en que la diferencia de los 30 talentos de oro entre lo que se relata aquí y en Dibre Haiamim puede deberse al pago a los siervos de Jiram por su ayuda en la navegación y el transporte de esta gran cantidad de oro. Así, aunque inicialmente la cantidad transportada fuera de 450 talentos, como menciona en Dibre Haiamim, al descontar los 30 talentos destinados al pago de los hombres de Jiram, el total neto que recibió Shlomó fue de 420 talentos de oro, como se especifica en este relato."